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Willie Maldonado E-Mail


Agosto 30, 2010
Jesse J. Linares
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Hoy/Los Angeles

 

La antesala del Teatro Million Dollar estaba abarrotada de salvadoreños. Las pláticas de los pequeños grupos de personas que estaban esparcidos por el lugar eran entusiastas y placenteras. El murmullo era constante y sonoro –hasta que llegó él.

"Es Willie Maldonado", dijo alguien. El nivel del ruido de las conversaciones disminuyó, las caras se voltearon a la entrada del teatro y hubo quienes salieron a encontrarlo para tomarse fotos con él.

Y es que, con casi 45 años de trayectoria en la radio y televisión salvadoreña, Maldonado es reconocido en cualquier punto de ese país, inclusive hasta en el "Departamento 15", como se le llama a la población salvadoreña que habita afuera de su fronteras patrias y que acarrea con ella las memorias de su tierra natal.

Maldonado visitó Los Ángeles con motivo de la exhibición del documental 'Buenas Épocas: La nueva ola de El Salvador', que revive el periodo del máximo auge musical que ha vivido esa nación, en los años 60 y 70, y del cual fue parte esencial como locutor, animador, productor e ingeniero de sonido –entre otras facetas.

Reconocido por su labor en la radio, comerciales y conducir programas de televisión; como Ritmo, Sabor y Fantasía, Juegue Ría y Gane y Fin de Semana, y actualmente ¿Quién Quiere Ser Millonario?, Maldonado conversó con HOY.

 

¿Quién es Willie Maldonado?

Un ser humano bendecido por Dios, radicado en El Salvador desde 1966. Llegué de Guatemala a los 23 años para ser parte de los fundadores de Radio Femenina; más bien, de los modificadores porque la radio ya existía desde los finales de 1965 pero en el formato para mujeres. Nosotros la transformamos en radio juvenil.

¿Empezó su carrera en Guatemala?

Sí, empecé a los 11 años de edad como operador de radio, a los 15 como locutor, y a los 20 como productor discográfico y como presentador de televisión.

¿A qué se debió esa incursión tan temprana a la radio?

Me enamoré al escucharla y más cuando vi los controles, [el sonómetro] que marcaba los decibeles, los discos y las tornamesas. Me encantó ver hablar a los grandes locutores. Así que, desde niño tuve una inclinación tremenda. Yo no iba a jugar pelota ni, según mi criterio, a perder el tiempo con otras cosas. Después del colegio me iba a la emisora a ver como trabajaban. Desde el lindel de la puerta, porque no me dejaban pasar de ahí, me quedaba viendo, hasta que un caballero, cuyo nombre lamentablemente no recuerdo, me enseñó, me permitió sentarme en la silla de él y me dijo como se manejaban los controles. Ahí, a los 11 años y pico aprendí. A los 12 ya tuve mi primer trabajo pagado como operador. La radio se llamaba Internacional, pero ya no existe.

¿Había incursionado alguien de su familia en este medio antes que usted?

No. Mi padre fue en un momento patrocinador de unos programas en una radio que se llamó Morse. Él hacia las adivinanzas para el público radioescucha y regalaba zapatos a las personas que contestaran la adivinanza porque él tenía una zapatería que se llamaba Excélsior. Sin embargo, cuando yo empecé en este mundo de la radio me lo permitió con ciertas limitaciones porque quería, como todo padre, que yo fuera un profesional con título, que fuera a la universidad y de hecho yo entré a la universidad, a la facultad de Derecho. Estaba estudiando cuando Leonardo Heredia (otro profesional de la radio y televisión) me pidió que fuera a El Salvador para ayudarle a montar el nuevo formato de la radio Femenina. Me fui y ya no regresé [a Guatemala].

¿Cuándo incursiona en la televisión?

A los 20 años, en el canal 3 de Guatemala.

¿Y en El Salvador?

En 1966, en el canal 4.

¿Cuál fue su primer programa en El Salvador?

Se llamó Ritmo, Saborr y Fantasía. Junto con Leonardo. Era el show del mediodía y presentábamos artistas. Ahí conocí a este montón de artistas (a los de las "Buenas Épocas), músicos jóvenes en ese momento, porque eran parte de los artistas que se iban presentando. Como el impacto y el movimiento de la "nueva ola" fue tan grande, yo llegué a hacer los foros juveniles los sábados. O sea, el segmento juvenil. Eran sábados de nueva ola y ahí llegaban, 4… 6 grupos y el estudio se llenaba de jóvenes. Ahí hicimos amistad y se fue desarrollando esa fase previa a las grabaciones que después fueron parte de la historia.

¿Abandonó la radio cuando incursionó en la televisión?

No. Lo hice combinado, pero durante un periodo. Yo hice cabina en la Femenina de 1966 a 1970. En el 71 ya estaba fuera de cabina sólo haciendo producciones ocasionales en radio y estaba más centrado en el estudio de grabación y en la televisión.    El primer programa familiar de larga duración fue Juegue Ría y Gane en 1972 y fue la definición de un estilo, de cómo Willie encajó en ese esquema y cómo el esquema encajó en Willie.

¿Cuál fue su papel durante las 'buenas épocas'?

Tuve el privilegio de ser productor de discos. Entonces yo produje un montón de esas canciones. Las producía para mi sello y yo era el ingeniero de grabación, pero a la vez yo era el ingeniero de grabación para otros sellos. Mucha de la música que se escucha en la película fue para mi sello o para otro.

¿Qué significaron para usted las 'buenas épocas'?

Como las viví con intensidad…. La satisfacción de escuchar en la radio algo que uno ha creado -ya sea como compositor, productor, arreglista-, y ver que la gente lo va adoptando, lo va haciendo suyo, no tiene precio. Yo nunca compuse alguna canción pero fui parte del desarrollo. Junto a mis amigos, los músicos, hicimos cosas memorables.

¿A qué acredita usted que ha durado tanto en esta carrera?

A que nací para las comunicaciones. Amo las comunicaciones. Y como me he entregado en cuerpo y alma, Dios me ha bendecido con poder seguir comiendo de esto.

¿Ha sido fácil?

Yo digo que sí. Yo creo que siempre que uno trabaja no pensando en el dinero, sino que pensando en hacer las cosas y buscar la excelencia, tiene siempre su recompensa.

¿Volverán las 'buenas épocas' a El Salvador?

No. Hoy se vive otra atmósfera en la vida de los jóvenes. Hay otra actitud, hay violencia circundante. Entonces no pueden sentir esa paz que sintieron los jóvenes en esa época de los 60, donde había camaradería, donde podían salir caminando desde El Salvador del Mundo hasta el centro de la ciudad a las 11 de la noche o a la una de la mañana y no pasaba nada. Y tal vez en el camino se encontraban con otros que les decían "¿y a dónde van? ¿Vamos? O pasaban otros en un vehículo y les decían ¿a dónde van? Yo los llevo. Esas épocas ya no existen.

¿Qué se vive en esta época en El Salvador?

Lamentablemente vivimos un periodo difícill. El desmembramiento de las familias, con el éxodo de muchos padres y madres, ha hecho que surjan estos fenómenos de muchachos que no han encontrado amor, que no recibieron amor, que recibieron violencia en su casa o donde les tocó vivir. Entonces ellos están dando un llamado de auxilio, buscando ese afecto que sólo Dios puede dar y las personas dispuestas a ser vehículos de ese amor.


Uno de los íconos de la televisión salvadoreña es también un hombre de sonidos. El que se acaba de estrenar como conductor de “¿Quién quiere ser millonario?” ama la música, pero “en otro nivel”, el de la producción. ¿Quién es Willie Maldonado fuera de cámaras?

Abril 4, 2010
Gabriel Labrador
Séptimo Sentido
La Prensa Gráfica


Guillermo Francisco Maldonado Sandoval no domina el idioma inglés, aunque cuando pronuncia las letras de canciones y los títulos de las que grabó en español en los sesenta pareciera lo contrario. Tampoco sabe interpretar un tan solo instrumento musical, aunque quizás posea el récord nacional de más horas vividas dentro de un estudio de grabación. Es un consagrado hombre de medios de comunicación, productor musical, presentador de televisión y locutor radiofónico. Este hombre cano que alcanzó la fama como Willie Maldonado ha vivido del sonido durante casi toda su vida.

Quien fue el presentador de “Fin de Semana” por más de 20 años manipuló los controles de una cabina de radio por primera vez cuando apenas era un jovencito de 12 años, en Guatemala, país en donde nació en 1943.  A los 23, vino a El Salvador a fundar radio La Femenina junto a otros locutores.   Era un proyecto para seis meses que acabó enamorándolo de El Salvador.

Hoy, al margen de las ocupaciones relacionadas con su nuevo programa, “¿Quién quiere ser millonario?”, Maldonado está contento de haber sido tomado en cuenta para una entrevista.  Muestra toda la disposición de colaborar. Y como alguien que vive de su imagen, brinda tres distintas posibilidades de locaciones para posar ante la cámara fotográfica. Esta vez la cita es en los estudios, en la colonia Escalón.  Ofrece una receta secreta de café helado, y como portavasos ocupa discos digitales que ya no sirven.

Maldonado es un hombre que no descuida detalles.  Al menos no de su apariencia.  Hoy viste camisa de botones de color zapote que va por fuera, manga corta, pantalones de tela oscura que bailan con cada paso y lustrosos zapatos. Todo coronado con una cabellera gris con destellos morados, un color que no es casualidad, ya que, como confiesa, se lo debe a un champú que evita que las canas se tornen amarillas. Parece saxofonista de jazz.

Maldonado tiene guardados en su oficina varios aparatos radiales de lo que él denomina la época de oro de la música salvadoreña.  Como muchos artistas veteranos, da la impresión de que extraña con toda su alma aquellas décadas de los cincuenta, sesenta y setenta.  La lista de programas de radio, programas de televisión y discos en los que participó es prolija desde entonces. Es un hombre respetado en los medios, estricto, con un oído envidiable y a quien se le conoce su vena cristiana.

 Hoy, Maldonado habla durante dos horas y media seguidas, sin almuerzo. Dice que es de los que comen solo cuando les queda tiempo.

¿Es usted de las personas que viven con base en concretar proyectos?
No. No sé cuál será mi último día, pero quiero que sea productivo, así que pido sabiduría para conducirme.

¿Así llegó a “Quién quiere ser un millonario”?
Por supuesto, yo no lo busqué, no lo pedí, no lo imaginé.  En el momento de ser ofrecido entendí que era algo que Dios me enviaba. Él sabe el anhelo del corazón de cada ser humano, y ese formato a mí me agrada, es un formato de educación, de conocimiento, de emoción, de confrontación, que es muy satisfactorio. Además, yo era fanático de verlo en la versión de Estados Unidos, es un deleite.

¿Le parecen fáciles las preguntas?
Así es en todo el mundo. En todas partes las preguntas iniciales son facilísimas.

¿Cuántos años tiene un siglo?
Exacto.  Y lo mismo te preguntan en inglés. Y preguntan cómo se llama el pato amigo de Mickey creado por Walt Disney. Así son, la primera fase es facilísima para que el concursante llegue a la primera zona segura, porque el dinero es para que se lo lleven y no para guardarlo.  En Estados Unidos, en la primera pregunta, que para algunos sonaba muy fácil, un hombre agotó los tres comodines y no le fueron suficientes; tomó otra opción y se equivocó, y se fue con cero dólares. También depende, porque lo que a ti te parece fácil a otro le puede parecer complicado.

¿Se considera usted un maestro de las comunicaciones aquí?
No.

Le pido que vea su currículo.
No puedo decir que soy maestro, sencillamente soy un aporte más en la historia de la vida de equis cantidad de personas.  No me puedo robar este título. Yo lo que digo es que la gloria sea para el Maestro de maestros y gracias por permitirme en esta tierra poder servir para equis propósitos a la gente... Para eso nacimos.
 

¿Así nació la frase “Esforcémonos por ser felices y sobre todo tratemos de estar en paz con Dios”?
Esa frase no es mía, está en el poema “Desiderata”.  Solamente tomé la frase porque desde muchísimos años atrás esa frase me impactó a mí.  Y es que es cierto, ser feliz es una decisión, es una actitud que debes tener. En 15 segundos ante cualquier eventualidad de la vida tú determinas qué caminos tomas: o refunfuñas, te quejas, o alabas a Dios y sigues adelante.  Dependiendo del camino que tomes va a continuar el resto del día y el resto de tu vida, porque todos los días te vas a enfrentar a cosas para las cuales hay que tomar la decisión. A o B. ¿Cuál tomas?

Aquí no hay comodines.
No hay comodines. Es definitiva: A o B.

 
Usted es como la marimba, guatemalteco con arraigos salvadoreños.
Donde uno nació, nació.  Es el designio de Dios nacer en cierta familia y en cierto lugar del mundo.  Ustedes son salvadoreños por nacimiento yo soy salvadoreño por decisión. Me siento feliz identificado como otro salvadoreño y, a veces, hasta soy más radical que los nacidos aquí.  Defiendo el nombre, los colores, los símbolos y todo lo que sea de esta patria. Los que venimos de afuera nos damos cuenta de la gran calidad del salvadoreño y lo valoramos más que aquellos que aquí pasan siempre y creen que así es y punto.  Mira la guerra pues, matándose dos bandos, odiándose dos bandos y, años después, se firma la paz y las personas conviven y comparten. Todavía no piensan igual, no están cambiándose de bando, pero hablan, no se matan.

En algún momento sí fue así.
La esencia del salvadoreño no ha cambiado.  Ha tenido que hacerse un poco duro, pero su corazón sigue siendo hospedador, cariñoso y, por lo regular, sincero. Te puedes imaginar qué significó para mí cuando yo tenía escasos meses de vivir aquí, y Hugo Barrera nos contrató a Leonardo Heredia y a mí para ponerle voces a unos muñecos en su puesto empresarial en la Feria Internacional.  El ex presidente de la República Julio Rivera vio el número y se acercó solo para decirme: “Don Willie, lo felicito”. Yo era un muchacho de 23 años, pero así dijo.

¿En qué aspectos somos diferentes con Guatemala? ¿Qué aspecto destacaría?
El salvadoreño trabaja y trabaja, sin mirar el reloj.  Es una disposición que le vale millones a esta nación. Y por eso los salvadoreños se abren espacios muy fácilmente.

¿Los músicos de los sesenta, setenta, eran así?
Claro, yo muchísimas veces llamé a amigos músicos a media noche porque a un cliente se le había ocurrido un comercial urgente para el día siguiente. Nos reuníamos en el edificio Palomo o en el Rubén Darío.  Y al mismo tiempo llamaba a los cantantes para decirles que en dos horas les confirmaríamos para que llegaran. Nunca me dijeron que no, siempre trabajábamos. Una vez, cuando yo era representante de Fiebre Amarilla, fuimos contratados por una familia para tocar, como era usual, por tres horas o cuatro. Yo sabía qué tipo de personas iban a llegar, qué edades promedio iban a tener, entonces les dije a los muchachos que tocarían rock del año 1957 al 1965 en el set que yo les indicara.  Ya para el final de la fiesta les dije que tocaran una de Gene Vincent, otra de Elvis Presley y después una de Ricardito, y ahí cerró el set.  Nos pagaron tres horas más.

¿Cuántas horas se echaron?
Tocaron siete horas.  Ahí sí estaban cansados, lo hicieron porque iban a ganar unos colones más, por supuesto, pero les quedó la satisfacción de tocar y ver la buena reacción del público.

A propósito, muchos pensaron que la Fiebre la había hecho para beneficio propio.  Para lucrarse y no darle beneficio a los músicos.
Antes de ser “La Fiebre” eran mis amigos, sin un grupo organizado y sin mayores ingresos.  Eran solo excelentes músicos. Cuando yo los convoqué para hacer el grupo les expuse el plan de hacerlo formalmente, profesionalmente y con una visión absolutamente comercial.  No tocaríamos música para gusto nuestro, sino para jóvenes y adultos contemporáneos.  De ahí, yo invertí dinero y también adquirí créditos para obtener todo el equipo y el convenio fue que me lo iban a ir pagando poco a poco.  Empezaron a haber tantos contratos desde el momento en que la Fiebre nació, el 9 de octubre de 1971, que en diciembre solo se descansaron dos días. Entonces, en un dos por tres, el equipo ya era de ellos. Los cinco elementos eran accionistas, copropietarios en igual proporción y yo nada más era el mánager que recibía el 10% de lo que ellos ganaban por contrato.

Usted es productor como pocos, con una habilidad para entonar y escribir líricas. ¿Nunca aprendió a tocar un instrumento?
Nada, solo pandereta. Y tengo ritmo. Si aplaudo, lo hago con ritmo.

¿Nunca intentó aprender?
No, nunca, porque no siento la capacidad. Una vez el gran maestro Ezequiel Nunfio hijo me enseñó a tocar cosas muy sencillas en el piano y me sorprendí al ver que yo podía abrir las dos manos y tocarla.  Pero tocar no me apasiona. Yo caí en la producción discográfica, que es la que sí me apasiona. Es la que más me gusta de todas mis profesiones sin título.

¿Qué piensa cuando está produciendo un disco o grabándolo?
En mi cerebro, siempre ha habido una comprensión de la técnica de grabación. Por eso yo no conozco muchas letras de canciones ni aun en español, porque yo no oigo lo que dicen las canciones, yo oigo cómo lo están diciendo, y qué les está acompañando. El cantante está interpretando y alguien dice: ¡qué linda esa letra!.  Yo no, yo escucho que allá en el fondo hay un piano Fender con cierto tipo de reverberación. Y me sé otros trucos: un plato de batería al revés con un montón de reverb, es otra cosa distinta; un golpe de batería con la caja, también al revés, es otra cosa. Un coro a través de un procesador; una guitarra a través de un amplificador Leslie. Para mí, eso es la discografía. Por eso la música es bella y no importa si el cantante tiene una voz majestuosa.  Yo vivo la música a ese nivel.

A Ricardo Hernández, director de Radio Vox, usted lo hizo llorar durante una grabación.

Creo que no ha sido el único.  Al principio, muchos creen que no pueden hacer locución;  les pido que no lloren ni se quejen, porque sé que pueden hacerlo.  Ahora mira, tenemos un Ricardo brillante, que te hace los comerciales sin mayor dirección. Él sabe cómo hacerlo a estas alturas.

Dicen que usted es muy severo.
Los que han trabajado conmigo saben que yo les explico mi visión de las cosas. A todas las modelos de “Fin de Semana”, en la primera charla, les dije que siempre les iba a pedir más de lo que podían dar.  También les pedía que me dijeran si estaban en sus días difíciles, porque entonces yo iba a entender qué era lo que les estaba pasando.  Hay mucha presión en estos trabajos.

Dicen que pellizcaba al del staff que se pasara de tono.
Cuando yo empecé a escuchar radio, escuché a señores del micrófono, con una educación de alto nivel, tenían voz, estilo, mucho bagaje cultural.  Su palabra transmitida era muy importante. Era inconcebible faltarle el respeto a una persona, no se podía decir una mala palabra. Yo puedo entender que esta juventud tenga mucha emoción, mucho entusiasmo, pero en el momentito en que entra la chabacanería, mi cerebro dice no, no, no.  Para ser simpáticos en televisión no tenemos por qué recurrir a ponerle un pastelazo en la cara a alguien.

¿Ve potencial en los músicos jóvenes?
Siempre hay artistas buenos y siempre hay compositores buenos, la cosa es que no hay disqueras y no hay productores dedicados a pulir artistas y buscarles temas. No hay timoneles que lleven esto a otro nivel porque la industria disquera quebró por la piratería.  Lo único que puede hacer el artista es autoproducirse y eso significa reunir el dinero, ir a un estudio y grabar lo que él quiere grabar. Puede que pegue o puede que no. Pero no existe aquel cerebro adicional con el que contaron los de las buenas épocas, un Hugo Parrales, un Tito Carías o tu servidor. Cuando vienen a grabar nos limitamos a prestar nuestra experiencia para que quede bien grabado.

¿Se puede hacer algo para contrarrestar la piratería?
Yo no le veo ninguna solución porque cada vez hay más formas de compartir la música.  Ahora bien, hay una difusión que antes no lográbamos. Hoy, haces una buena producción, una buena grabación, un videoclip en YouTube, y puede ser que consigas un nivel de popularidad increíble y te hagas famoso. Te imaginas los costos en los que tiene que incurrir el artista para poder pasar a ese nivel y ganar nada por su música. Millones lo van a ver por YouTube pero ninguno lo comprará.  Lo puede tener toda la humanidad y no vendiste ni un solo disco.

Se dice que el internet democratizó la información, es para todos. Hay incluso movimientos que abogan por compartir programas de software sin costo. ¿La música no puede democratizarse de esa misma manera?
Así está siendo.

Usted está en contra.
Cuando tú estás en posición de productor,  no apruebas la democratización de la música, porque a ti te están dañando, tú invertiste mucho y no ves ni un dólar de vuelta.

Pero hay gente que busca ser artistas por fama, reconocimiento, para compartir la espiritualidad, expresar de algún modo los sentimientos, su arte...
Y efectivamente, si ese es tu criterio desde el principio, no hay ningún problema. Si yo quiero que el mundo sepa de mi existencia y de mi creatividad, lo hago así, todo mundo sabrá que existo, todo mundo escuchará mis canciones, y yo no le voy a ver ni un centavo si eso es lo que yo esperaba.  Pero si esperaba vivir de esto, y de esto pagar mis cuentas y mantener a mi familia, pues no voy a poder. Cuando vi cómo la piratería devoraba la industria lo que hice fue cerrar operaciones y ya. Mi sello discográfico cerró, ya no produjo a nadie.


¿En que año cerró?
En 1983.

¿Tan pronto?
Es que la piratería de casete era muy fuerte. Todo lo que tú hacías y lo que invertías estaba en la calle, en un casete a un precio ridículo. Ya no compensaba, y ahora en digital te venden un disco con cinco álbumes en mp3, ¿entonces? El que más perdió fue el artista, porque nadie lo produce, nadie lo dirige, nadie lo cuida y no recibe nada.

¿La piratería es un plagio?
No, es un robo completo. Si no le das crédito a un autor por una canción de la que tú sacaste una versión, ese es plagio. Pero si la canción la hizo José Pérez y tú pones que es de José Pérez, no es plagio, sencillamente es tu versión de la canción. Y en determinado momento, José Pérez te va a decir que le des sus regalías de la canción de él que tú grabaste.

¿Y cómo hacían las producciones salvadoreñas de los cincuenta, sesenta y setenta que eran adaptaciones en castellano de canciones en inglés?
Como no habían compañías editoras en el país, ni habían representantes oficiales de las compañías editoras, a excepción de una, entonces nosotros no pagábamos nada, sino hasta que venía el reclamo o la petición de una disquera respecto a tal versión. Entonces, se le pagaba el porcentaje que universalmente estaba ya plasmado. No recuerdo cuántos centavos eran por disco. El negocio se basa en la cantidad de discos vendidos. Se pagaban centavos por cada disco, pero se vendían por miles, y en las distintas versiones.  Había dinero por todos lados.

¿Cuál ha sido el mejor grupo con el que usted tuvo relación?

Es que era tan diverso. Los Intocables tenían una calidad impresionante.  Los Lovers tenían tremenda energía. Los Mustangs tenían carisma y creatividad. No puedo decir que no disfruté de los muchachos, es que todos tenían mucho poder y mucha capacidad.  Para mí, fueron experiencias gratificantes. Lo que sí podría decir yo es que como mejor producción discográfica está...

Vía Láctea con Super Ensalada Dos.
Exactamente. Es así porque seis hombres hicieron toda esa orquestación sin programaciones y sin nada de sampling, sino que tomando todos los instrumentos de verdad y haciendo excelentes coros, arreglos. Hicimos algo más allá de los estándares y además con 32 solistas, insuperable.

¿Hubo algún momento en el que se diera cuenta de lo mucho que estaba incidiendo en la historia musical del país?
No nos podíamos dar cuenta en el momento, solo hacíamos lo que nos gustaba. Cuando tenía 20 años, cuando produje mi primer disco que se llamaba “La Aplanadora”, con un conjunto llamado Los Traviesos, me sucedió algo maravilloso. Yo estaba parado en la puerta de mi casa y pasó un muchacho en bicicleta, no tan rápidamente, e iba cantando: “Aplanadora de corazones, aplanadora...”, y se fue. Y yo me quedé feliz, y dije: “Ese es mi disco, lo va cantando ese hombre”. Hicimos las cosas sin estar pensando en que quedaba para la posteridad, no, simplemente lo hacíamos con amor.

¿Qué canción lo representa a usted?
Ninguna. Hay canciones favoritas que a través del tiempo me siguen agradando. Hay una que se llama “98.6”, de un artista que se llama Keith, cuando la escucho en la radio, aunque tengo el disco, es una agradable sensación. Una que se llama “Mr. Dieingly Sad”, de The Critters, también es de mis favoritas; y “No puedo dejar de verte”, de Frankie Valli.  Son algunas, y están ligadas a mis años de disyóquey ya que las programé decenas de veces al aire.

¿Cómo hace para recordar tantos detalles?
Es por lo vivido. Si vamos a hablar de los años cincuenta, yo conozco bastante. Si vamos a hablar de los setenta, conozco bastante.  De los ochenta conozco una buena cantidad.  De los noventa, un poco.  Si vamos a hablar de los sesenta, conozco casi todo, porque ahí comencé mi carrera como disyóquey.  Yo comencé en 1959, cubrí todos los sesenta y me retiré de cabina en el setenta. Hoy es fácil investigar, antes no.  Había dos publicaciones: Billboard y Cashbox, eran revistas casi tamaño periódico que llegaban por suscripción. Entonces, o teníamos la suscripción o algún amigo la tenía. Una revista de esas llegaba a nuestras manos y la prestábamos por un día para leerla completa. Al día siguiente, eso era material para el turno. Éramos varios los que queríamos ser disyóqueis conocedores, informantes de la música, y no simplemente anunciadores de disco, aunque el término significara “monta disco”.

En una entrevista con Davis Rosales, usted era enfático al asegurar que no todos traen para trabajar en la radio. ¿Qué impresión tiene de los locutores actuales?
No estoy muy pendiente de las estaciones y de los cambios en ellas, pero tengo muchos amigos en los medios. En mi período éramos informadores de acontecimientos o de secretos, curiosidades del disco y del artista. Eso que dije a Davis, que fue por 1986, sigue siendo válido.

La sociedad escoge a sus ídolos. Aquí, por ejemplo, la Choly es un héroe.
Lo conozco perfectamente.

¿Qué le parece su estilo?
Cada quien se maneja como ha sido formado o como quiere formar.

La televisión en El Salvador, por otro lado, tiene poca innovación, poca originalidad.


No lo creo así de la televisión local.    Además, hemos llegado a niveles altísimos de contenido internacional, por el cable o por la internet.  La globalización es tremenda y, por supuesto, el lado obscuro del hombre cubre bastante del espectro.

También se usa a la mujer para captar audiencia. ¿Eso está dentro del lado bueno?
Las modelos no son muñequitas de porcelana, por lo menos en “Fin de Semana” no fue nunca así.  Son mujeres, o eran mujeres, a las que les gustaba ese tipo de trabajo, a quienes les llamaba la atención la proyección de la televisión en un programa familiar, con la posibilidad de hacer carrera ahí.  En “Fin de Semana” trabajaban mujeres bellas, muy inteligentes, muy profesionales, mujeres que sabían bailar, cantar, y eso lo íbamos mostrando en el camino.

¿Y son todas las modelos inteligentes y bonitas?
No, también hay unas que son preciosas y que tienen sus limitaciones mentales.

¿Usted fue a la universidad?
Sí.  Asistí dos años a la Facultad de Derecho en la Universidad de San Carlos. Después entré a la Facultad de Derecho cuando se inauguraba la Universidad Rafael Landívar, y también ahí me retiré porque no encajé en la carrera.  Mi alma no vibraba ahí (en la universidad).  Después volví dos años, en los “cursos básicos” o “áreas comunes”.  Ahí se notaba quién era bueno para matemática, para física y para química. Esa era una gran idea, pero en eso Leonardo Heredia me ofreció el trabajo para venir a El Salvador, y ya no regresé nunca a la universidad.  Leonardo había ido a Radio Emperador, en Guatemala, para dirigir la radio, y ahí lo conocí.

¿Cómo aprendió a hablar inglés?
No hablo inglés. Yo solo me esfuerzo por pronunciarlo bien y me doy a entender, pero no fluidamente.  No soy bilingüe, sólo alguien que se defiende bastante, pero no puedo estar a la altura en una entrevista que me hagan en inglés.

¿Y su aceptable pronunciación de dónde salió?
Mis inicios son la música y saber –por ejemplo- que no se dice chrimp sino ssshhhrimp para decir camarón.  Entonces, el oído educado para las grabaciones y la búsqueda de decir las cosas correctamente hacen que, para mí, sea fácilmente pronunciable y muy fácil conversar, pero no con la fluidez con la que hablan mis hijos, que lo estudiaron desde pequeños en el colegio. Pero aquí estoy, “trying to speak”.

Para los atentados de 2001 usted estaba en Estados Unidos.
Fue la única vez que no pude estar en “Fin de Semana”.  Hicimos un enlace por internet. Mis compañeros aquí lo hicieron muy bien y el productor Carlos Flores también estuvo al mando de la operación emergencia de sustitución, salimos adelante. Hablé con la gerencia, y quedamos de que me quedaría haciendo enlaces en donde me encontrara, y al mismo tiempo diciendo cómo estaba el ambiente del pueblo de Estados Unidos después de la catástrofe.

¿Qué piensa del acto?
Que es una obra de arte del mal. La mayoría creo que lo repudia, pero reconoce que fue un plan maestro en sigilo y secreto.

¿Y usted nunca vio la música de Estados Unidos como instrumento político?
La música la veo como una obra de Dios y como algo que satisface tanto a nuestras almas, que el manipuleo de ciertas letras para lograr ciertos propósitos está fuera de mi mundo porque, para mí, la música es unidad, amor, proyección.  Entonces, en algún momento ha sido utilizada por quien no conviene que la utilice, y tú sabes que incluso hay música satánica que utiliza las mismas siete notas, utiliza los mismos instrumentos, utiliza las voces humanas, pero con otra visión, con otros propósitos. Pero la música parte de lo que el hombre haga con ella, es un don maravilloso que Dios dejó para satisfacción del mismo ser humano.

A propósito de Dios. Cuénteme qué pasaba en su vida antes de 1978, sé que tenía problemas, usted ha dicho que había pecados como la fornicación.
Bueno, tú lo has dicho en una pequeña frase.  El hombre peca continuamente, el problema es cuando peca y se hace inmune a reconocer que peca, o se hace inmune a reconocer que el pecado existe.  Entonces lo sigue haciendo y se endurece su alma, su espíritu. Y uno en algún momento de su vida asume que no puede haber perdón para lo que uno está haciendo. Deben llegar acontecimientos muy severos en la vida de un ser humano para reconocer que necesita de Dios.

¿Qué fue lo que tuvo que dejar?
Por ejemplo, dejé de ser malhablado de repente. 

¿Solo dejó de ser malhablado?
No, eso es solo parte, lo otro ya lo mencionaste tú, ¿verdad?  Uno cree que porque no roba y que porque miente solo en cosas pequeñas, pues que ya tiene garantizado el cielo. Eso es un gran engaño. El cielo solo se obtiene por aceptar el señorío de Cristo.

¿Dejó de tomar?
No, nunca bebí.  Yo era el que tenía que manejar e ir a dejar a algunos amigos, algunos con los pies arrastrados. 

La conversión fue tres años después de su divorcio.
Sí, claro, el divorcio fue por esa vida desordenada. Es que la vida te cobra todo.

La religión, en este caso, se basa en el infundir miedo. Haz esto para que no te ocurra esto; si no haces esto, ocurrirá lo otro.

No, es que ese es el error.  No hay mejor vida que una con Dios en el alma y en el corazón.  Uno sigue siendo el mismo, uno no cambia en su esencia, pero en sus perspectivas y valores sí.  Qué bueno es estar asociado como hijo con aquel que creó todas las cosas. ¿Qué más puedo pedir? Soy mejor ciudadano, mejor esposo, mejor papá, mejor abuelo, y además, si me equivoco, sé a quién recurrir.

 

COMENTARIOS


JNG. 
Lunes 05 Abril 2010, 20:20
Sres. Séptimo Sentido:  Muchas gracias por este interesante reportaje de W. Maldonado, a quien siempre he admirado, sobre todo ahora que pertenece a la gran familia de Jesucristo.   Les deseo muchas bendiciones.
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Rafael Rivas
Lunes 05 Abril 2010, 20:13

Willie Maldonado, parte de nuestro pasado.  Joven con virtudes y defectos.  Sigue siendo más salvadoreño que otros.  Alguien que deja huellas en nuestra tierra, mente y corazón.
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Camenche
Domingo 04 Abril 2010, 14:41

Sigo aprendiendo cada día del ser humano y más de aquel que está en los caminos de Jesucristo.  Lo felciito señor Maldonado....siempre disfruté sus programas cuando vivía en San Salvador.   Inteligentes y manteniendo el respeto al público presente y televisivo; nunca le escuché ser grosero, ni mucho menos faltarle el respeto a la mujer.
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Mario Noel Rodríguez
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Gabriel Labrador anotó un hit al entrevistar a Willie Maldonado, sabiendo que es una personalidad vinculada a la farándula juvenil por más de cuatro décadas. Tengo tan presente su voz juvenil el año 1970 anunciando las 11 del 11 de Radio Femenina; voz juvenil que Maldonado aún conserva.  Y qué alegría es tenerlo con salud.   Ahora los DJ apuñalan al radioescucha. Lástima grande que Gabriel se quedó corto en varios asuntos, por ejemplo: luego del sensacional disco “Unidad”, hubo un quiebre musical que a la fecha seguimos lamentando (la salsa y la música disco se apoderaron del medio, en menoscabo de lo nacional); la terrible dispersión de talentos que tuvieron que refugiarse en otras disciplinas (Carlos Aragón, Fernando Llort, Jorge Delgadillo,  Ricardo Archer, Manuel Martínez Daglio, entre otros); la camaradería que se respiraba en estudios Doble V (sótano del edifico Rubén Darío), lugar en donde los jóvenes jurábamos nunca envejecer, tiempos aquellos.  Ahora, únicamente necesito decirle a Willie que no quiero ser millonario, pues me enseñaron a vivir modestamente, a no tener en el centro de mi vida a ese dios pervertidor que es el dinero.  Pero como por la plata baila el mono, allí estamos todas esas noches conectados al mundo de la codicia.


Marzo, 2010
Alma Martínez Alas
TV y Novelas

¿Cómo ha sido la experiencia de incursionar en este nuevo programa?
        Es un privilegio ser parte de una producción de tanto éxito mundial.

¿Fue dificil tomar la decisión de formar parte de este nuevo proyecto?
    No.  En absoluto.

¿Le pareció interesante desde el principio?
    Claro.    Es un concurso que había visto muchas veces en la versión estadounidense y es un formato que me agrada profundamente.

¿Desde hace cuánto tiempo se comenzó a planear este nuevo proyecto?
    Yo fui notificado en Noviembre, cuando ya habían realizado las negociaciones de franquicia.

¿Cuánto tiempo durará Quien quiere ser millonario?
    La primera temporada, nueve meses.

Al finalizar quiero ser millonario, ¿se volverá a trasmitir Fin de semana?
    Por el momento, no sabemos si QQSM finalizará.

¿Echa de menos Fin de Semana?
    Claro.   Especialmente el segmento de ayuda social "Salvadoreños Somos", que nos permitió ayudar y conocer a muchos hermanos de escasos recursos.

¿Durante cuántos años se transmitió ininterrumpidamente Fin de Semana?
    Primera Temporada: 1976-1978.   Segunda: 1987-2009.

¿Cuál es la diferencia principal que encuentra entre ambos programas?
    FdeS era un programa familiar variado y QQSM está centrado en las preguntas con 4 opciones de respuesta.   Son conceptos distintos.

¿Cree que ha sido buena la respuesta del público, respecto a este nuevo programa?
    En este momento, apenas ha salido un programa al aire y por todos lados he recibido comentarios positivos.

¿Su público le ha manifestado que extrañan fin de semana?
    Sí.  Muchas personas y muchos correos recibidos en findesemana.com

¿Ha tenido la oportunidad de escuchar qué opina la audiencia sobre "Quien quiere ser Millonario"?

    Cuando estuve en el Chat de esmitv.com sólo buenas opiniones y deseos de participar fueron manifestados.

¿Se siente satisfecho de que TCS haya confiado en usted para lanzar un programa que tiene grandes expectativas?
    Claro.   Como dije antes es un privilegio y estoy agradecido a Dios y a la empresa.

¿Tiene otros planes laborales a futuro?
    Sigo produciendo mi programa radial ("Grandes Viejas pero Buenas" en Radio 102nueve) y también estaré realizando Conciertos cada dos meses en el Teatro Presidente, a beneficio del Hogar Padre Vito Guaratto.


Marzo 31, 2010
Karla Espinoza
Diario El Mundo


Qué siente Willie Maldonado de dar ese paso a un programa totalmente diferente al que ya se conocía como Fin de Semana. ¿Ha tenido reclamos porque desaparece el extinto show?
        Reclamos, no.  Muchas personas me han manifestado que quisieran que FdeS continuara en el aire, a lo que les he manifestado que cuando sea posible, podremos volver con la Temporada III.

Se trata de un formato totalmente diferente. ¿Qué se busca con la innovación?
        El formato sigue los lineamientos exactos de la franquicia inglesa.   En todos los países donde se ha transmitido o se transmite, sus niveles de audiencia son altos.
 
¿Dónde estará don Willie dentro de cinco años?
      Sólo Dios lo sabe.   Para mi pequeña comprensión del futuro, siempre trabajando.

¿Cómo ha logrado mantener la fama?
     No es algo que yo busque.   La continuidad en medios de comunicación importantes nos brindan a algunos esa oportunidad de alcanzar cierta notoriedad.

¿Quién es Dios para ud?
    Todo.   Sin EL, nada existiera.   Sin EL, no vale la pena vivir.
 
¿Qué valores cristianos promueve como figura pública frente a millones de televidentes?
    No busco promover valores, sino vivirlos.   Como alguien dijo:  “En tu vida.. predica, predica y predica.  Y si es necesario… ¡habla!”
 
¿Se ha sentido entre la espada y la pared por cuestiones laborales de creencias religiosas?
    Jamás.  Siempre he tenido y dejado claro mis principios espirituales y nunca he tenido problemas en ese aspecto.
 
¿De todos los triunfos logrados, el que más aprecia es?
     El momento en que acepté a Jesucristo como mi Salvador.  Todo lo demás viene por añadidura.
 
Si no fuera presentador, ¿qué sería don Willie?
     Desde niño tuve inclinación por los medios y a pesar de que no existía la carrera de Comunicaciones, mi vida siempre se ligó a la radio, la TV y la producción discográfica, labor que disfruto a plenitud.  
 
¿No le ha llenado las expectativas la presentación de programas?
           Por supuesto que sí.   He sido bendecido en ir avanzando con el tiempo y la tecnología, pero producir es también algo fascinante.

 ¿Cuál es el mensaje a todos sus televidentes?
        **Esfuércense por ser felices y sobre todo, traten de estar en paz con Dios.
 

Enero 28, 2010
Gabriela Fernández
Periodico Mas!

     Productor, animador y locutor, son varias de las profesiones para las que Willie Maldonado se ha ganado un lugar en la historia televisiva y radial del país.  El pasado Diciembre cerró un capítulo más con "Fin de Semana", uno de los shows de corte familiar con mayor trayectoria en El Salvador.   Este año arribará nuevamente a la televisión conduciendo el programa "¿Quién quiere ser millonario?".   De esto y más hablamos con la polifacética figura del espectáculo nacional.

 

 Fin de semana era uno de los programas con mayor historia en el país, pero, ¿qué significó para usted?
Tal como en la Temporada I (1976-1978), parte de mi vida, actitudes y pensamientos fueron forjado por ese show.

¿Hay algún programa que recuerde más que otro? ¿Por qué?
Dos:  Uno de ellos fué cuando solicitamos que llegaran ancianitas y como resultado nació “Salvadoreños Somos”, nuestro segmento de ayuda social;  y segundo el del sábado 18 de Noviembre de 1989, cuando por la “ofensiva final” no presentamos el esquema habitual y nos dedicamos a servir de enlace para que las familias pudieran saber que ocurría con sus parientes.  En esos días no habían celulares ni abundaban las líneas telefónicas fijas.

Existe el rumor de que será el presentador de ¿Quién quiere ser millonario? ¿Es cierto?
Puedo confirmarles que así será.

¿Cuándo comenzará a emitirse?
En pocas semanas.

¿Siente nerviosismo al pensar en volver con un show completamente diferente?
No.  Al contrario.  Es un esquema de programa que me agrada profundamente.  Une a la familia y además, aporta información a nuestros conocimientos generales.


¿Cuál cree que será el principal reto?
Para todos los que participaremos en la producción será el cumplir las expectativas de la franquicia inglesa, demostrando que en El Salvador hay gran capacidad.

¿Qué respuesta espera del público?
Que nuestro trabajo les agrade y que participen.

 Don Willie Maldonado es una de las personalidades más grandes de la televisión, uno de los medios más demandantes, pero a nivel personal y profesional ¿alguna vez pensó en el retiro?
No.  Siempre he dicho que daré pasos según Dios me lo vaya designando.

¿Qué consejo le daría a los que comienzan ante cámaras?
Que perseveren, no se crean todo lo bueno y malo que les dicen y que busquen asesores sinceros que les digan la verdad sin tapujos, para tener siempre los pies en la tierra.

Octubre 6, 2008
Diego Murcia, Oscar Luna, Saúl Vaquerano y Mauro Arias
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Willie Maldonado es el hombre de las décadas, de las generaciones. Grandes y chicos de la actualidad saben quién es él. Algunos lo han visto envejecer al mismo tiempo que las televisoras se van rejuveneciendo. Hay quien dice por la web que él ya debería jubilarse y dar el espacio a las nuevas generaciones. Lo cierto es que este señor de la cabellera blanca es una marca en sí mismo, una marca que otros apenas han podido superar con franjas de entretenimiento similares. Quizá sea la experiencia, las modelos, el carisma, pero nadie ha logrado quitarle el puesto privilegiado que posee de doce a tres de la tarde todos los sábados.

Con un poco más de 50 años trabajando en medios de comunicación, Willie Maldonado es toda una leyenda del entretenimiento televisivo y radial de El Salvador, aunque no es salvadoreño.  Maldonado, que lidera por segunda ocasión el relanzamiento del programa familiar de concursos “Fin de Semana”, que se transmite por la televisión local e internacional, asegura que el día en que deba dejar el micrófono no habrá quien lo sustituya en ese programa y cambiarán de formato.

¿Usted nació en Guatemala, verdad?
Sí.

¿Y está nacionalizado salvadoreño?
No.

¿Pero se siente medio salvadoreño?
No, medio no, yo me siento salvadoreño.

¿Y por qué no se ha nacionalizado?
Es una ventaja porque yo no intervengo en política. Tengo prohibido participar en política y comentar sobre política.

Sí, el hecho de ser extranjero le inhibe. Porque si se hubiera nacionalizado ya hubiera caído en la tentación, ja, ja, ja.
No, pues las ofertas se han dado a través del tiempo. Ofertas paralelas de nacionalización, pero en fin, no es algo que me atraiga. Yo prefiero hablar de Jesucristo que de política.

¿Desde hace cuánto empezaron a llegarle ofertas? Usted ya tiene años de ser famoso, digamos.
No te sabría decir cuándo, porque no le he puesto ningún interés.

¿Y cómo llegó a El Salvador usted?
Leonardo Heredia me trajo, el papá de Daniela (Heredia).

¿En calidad de qué lo trajo?
De un conocedor del sistema, para montar La Femenina aquí.  Allá teníamos experiencia en hacer radio juvenil y el manejo de operación y locución simultánea.  Aquí los locutores estaban en una cabina y los operadores en otra.  Leonardo fue a dirigir una radio guatemalteca que se llamó “Emperador”, se dio cuenta de que el formato era un éxito ya que en tres semanas éramos primer lugar.  Entonces cuando su prima María Esther Mendizábal de Palomo, le dijo “mirá, mi proyecto de radio Femenina no está funcionando ¿qué hago?”, Leo le contestó “me regreso a El Salvador y lo arreglo”. Así que me preguntó si quería venir a ayudar para montarla (“unos seis meses” pensé).

Se le hicieron largos los seis meses.
Bastante, ja, ja, ja.

¿Y cuándo fue eso?
1966. La plática fue terminando 1965 y el 31 de enero del 66 vine en un vuelo de AVIATECA. Leonardo me recogió en Ilopango y fuimos a ver la radio. El 1 de febrero nos reunimos además con Tito Carías y Rolando Orellana. Aclaramos cómo iban a ser los turnos y comenzamos el 2 de febrero.

¿Pero usted no trabajaba su voz públicamente?
¿En cabina? ¿En Guatemala?

Sí.
Síii, claro. Yo estaba en eso, en Emperador era discjockey y el programador.

¿A qué edad fue eso?
Tenía 22.  Cumplí 23 ya aquí en El Salvador.

¿Y qué lo hizo quedarse?
El Salvador y su gente son encantadores.  Y yo tenía las inquietudes de productor discográfico, cierta experiencia en televisión y los conocimientos de radio juvenil.  Como aquí no había una radio así, fuimos pioneros.

El primero en Guatemala y primero aquí también.
Sí, yo fui co-fundador de la primera radio juvenil 100% de Guatemala, que se llamó radio “9-80”, y la primera radio juvenil de El Salvador, La Femenina.  En Guatemala éramos varios cipotes que teníamos programas de éxito en distintas radios.  Don Jaime Paniagua Salvatierra, nos reunió a todos esos inquietos -en cuenta su hijo Jaime- y lanzó la “9-80”, que fue un boom gigantesco allá.

¿Y la radio estaba ubicada en su misma ciudad natal?
Sí, en la capital.  Al venirme fue un gran contraste, porque yo trabajaba en la 6ª avenida y 3ª calle de la zona 1, a escasas cuadras del Palacio Nacional, y vine a dar aquí a La Femenina, en un predio en Ayutuxtepeque, dentro de una caseta donde no había ni baño.

¿Y cómo fue que se metió a la radio allá en Guatemala?
Yo nací para eso, a mí me encantó desde niño. A los 10 y medio debe haber sido que fui por primera vez a una radio.

¿En calidad de qué?
De “gana premios”.

Ja, ja, ja.
Había un programa de radio donde hacían preguntas –sobre todo culturales- por teléfono y daban de premios discos y vales para una librería.   Cuando llegué por primera vez al estudio y vi las tornamesas de 16 pulgadas, los controles, los botones, el v.u. metter, me dije “¡Qué belleza esto!”.  Ya no esperé ganar otros premios, sino que llegaba de mirón.  Después del colegio me iba a una radio, y así fui conociendo.

¿Y qué le decían?
Patojo metido.

Pero debe haber tenido alguna especie de mecenas.
No, no, no, nadie. Ningún mecenas. Me tenían por ahí y se acostumbraron a que yo aparecía cerca de las 4:30 de la tarde…

¿Y cuándo le dieron micrófono?
Ah no, eso fue después. Lo primero fue que alguien, cuyo nombre lamentablemente olvidé, era operador de radio Internacional. Él tuvo la gentileza en un momento de decirme “¿quiere aprender?”. “¡Claro!”, le dije yo.

¿Cuántos años?
Cerca de los 12.  Me dijo “bueno, siéntese pues” y me fue dando los tips que me faltaban ya puesto en escena.

“¡Pero no vayas a decir una palabra!”...
No, solo era operador.

Ni la hora decía...
No, no, nada. Ahí no había micrófonos. Solo acetatos de 78 revoluciones con los comerciales y los discos.    Un domingo este operador estaba trabajando cuando el transmisor se apagó y el director llegó y dijo: “el fulano que está en el transmisor - que estaba en otro lugar de la ciudad - se emborrachó y necesito que te vayas para allá”. Luego volteó hacia mí y me dijo “¿vos podés manejar esto”, “¡cómo no!”, le dije yo.

Ja, ja, ja.
Pues, sentate. Y ese fue ya mi primer trabajo. Me ganaba cinco quetzales por domingo, que eran cinco dólares en aquel entonces.  A los 14 años trabajé en Radio Cristal en el período de vacaciones haciendo un turno de 10 A.M. a 3 P.M.   Unos meses después, me dieron la primera oportunidad de locutar sábados en la tarde y, con el tiempo, un programa de doce meridiano a tres de la tarde, con pura música juvenil.  Ahí fue cuando yo comencé a brillar en el espectro de la radio para jóvenes.

¿Y en esa época se locutaban los comerciales o ya se tenían grabados los discos con esos comerciales?
De ambas formas.

¿Y sus padres?
Ningún problema.  Sabían cuanto me gustaba.

¿Pero ellos no estaban metidos en el medio?
No, nada que ver. Mi papá Francisco era un industrial y mi mamá Mary una ama de casa.  A mi padre sí le había gustado eso de la radio, pero como radioescucha y patrocinador ocasional, nunca como un locutor o algo así.

(Mauro le ofrece algo de beber a Willie, aprovechando que el mesero se ha acercado a la mesa para traer algunas bebidas. Don Willie pide una gaseosa sin hielo. Luego, Mauro le pide posar para algunas fotos y nuestro invitado le coquetea a la cámara).

¿Lo del hielo es para cuidarse la garganta?
Sí, yo no tomo nada helado ni nada caliente. Sopa al tiempo, gaseosas al tiempo... a la sopa le hecho hielo y la gaseosa me la tomo así.

(“Ya sé a quién imitás, ja, ja, ja”, le dice Saúl a Diego, quien tiene la misma costumbre con las sopas).

¿Y no la siente fea?
Al contrario.

Se acostumbra el paladar.
Mi madre no aguantaba verme que yo le echara hielo a la sopa. Sufría. Pero yo quiero llegar a viejo, viejo y tener la voz clara, clara...

Mire, cuando usted ya pasó a El Salvador, estaban en apogeo estos programas donde aparecía Aniceto Porsisoca, Pánfilo Apurascachas, etc., que hacían programas radiales de comicidad...
Claro, ellos eran las grandes estrellas radiales de acá...

Estaba “Yoni Meacuesto”, Dolores Grandes de Cabeza... había un programa un poco extraño con algunos personajes como esos...
Me imagino que estás hablando de Limpiaos Tutuy y Guillermo “Albertico” Hernández.  El era un genio, creaba el script en vivo; con suma facilidad continuaba el capítulo del día anterior y se iba inventando los textos, la situaciones, los personajes y sus voces. Solo era él y hacía voz de mujer, de busero, de galán, de policía, él hacía todo.  Así era Guillermo.  O sea, ¡altísimos niveles!

Esa era la época de oro de la radio acá...
Indudablemente.

¿Y esa era su competencia cuando usted vino?
Sí, si lo podemos decir radiofónicamente, porque ellos eran los reyes y nosotros aparecimos para cubrir el segmento juvenil. Nos pasó lo mismo que Guatemala, que esos grandes hombres del micrófono eran señores muy preparados, en todo el sentido de la palabra, con amplia cultura, con unas voces que ni de cerca las nuestras, pero, nosotros estábamos ofreciendo lo que el joven necesitaba.

¿Usted escucha las radios juveniles de hoy día?
Sí. No mucho tiempo, pero sí las escucho.

¿Qué opina sobre cómo se hace radio ahora?
Yo no me cierro a los cambios, estos se dan, las cosas evolucionan y uno a veces es un poco reacio a algunas cosas.   Yo aprendí con maestros de la locución, hombres cultos, grandes voces.  Escucharlos, pretender ser como uno de ellos era uno de mis sueños.

Pero veamos, ahora muchas radios utilizan el doble sentido, la bayuncada, incluso  las “malas palabras” para hablar como lo hacen los jóvenes. ¿Está de acuerdo en esos métodos?
Bueno, como te dije, yo crecí bajo otro esquema.  Me enseñaron a que si bien parte del pueblo hablaba con malas palabras, nosotros no teníamos que contribuir a fomentarles eso, sino ayudar a ser mejores, no peores.    Yo jamás les escuché decir al aire ni siquiera un doble sentido.  Son la gente clase doble AA con la que yo aprendí.

¿La Femenina cómo hacía radio en aquel entonces?
Eramos jóvenes que hablábamos como jóvenes, pero no utilizábamos el doble sentido. Si acaso una inclinación ambigua, pero chistosa, pero nunca más de ahí. Nunca.

Tratando de ser creativos, supongo...
Por supuesto. Tito Carías era un genio.  Por ejemplo, con la canción “Sobre todas las miserias” de Palito Ortega tuvo esta ocurrencia: cuando cantaba: “No te preocupes si la gente habla de nosotros” Tito puso el comercial diciendo “El Seguro Social protege la maternidad”...

Ja, ja, ja. ¿Y eso lo metían en algún espacio...?
No, lo hizo una tarde.

¿No lo regañaron?
Claro, le dijeron: “Mire, el Seguro Social protesta”. Y Leonardo tuvo que explicar: “No, mire, es que esta es una radio juvenil. Estos son ocurrentes, hacen cosas...”.

¿Y cómo percibían ustedes que tenían éxito en acercarse a los jóvenes, más allá de que el nicho estuviera disponible?
Bueno, el único contacto con la juventud eran cartas y notas, pero llegaban cientos...

¿El teléfono rojo no existía?
No. Nosotros tuvimos teléfono hasta que la cabina se trasladó al edificio Palomo.

Les salían pretendientes por las cartas...
Ah, claro.  De todo. Los disc jokeys tienen su encanto, ¿no?

No sé, cuéntenos...
Sí. Es que acuérdate que la voz, bien manejada, atrae.

¿Cuántas conquistas concretó gracias a su voz? Ja, ja, ja.
Yo fui malo para eso.

¿Eso es falsa modestia?
No. Yo de niño era muy chiquito y gordito, nada atractivo. Así que no tuve mucho éxito con las mujeres y por eso me centré con toda libertad en el mundo de las comunicaciones. Mi mundo eran radio y música, discos.

¿Por qué le pusieron a la radio La Femenina?
Porque era una radio femenina.

He oído en alguna parte que nunca ha trabajado una mujer en esa radio...
Claro que sí.  Era una radio femenina, con locutoras, programación para mujeres; así nació,  por eso se llama La Femenina. Cuando ese formato no funcionó, entonces se transformó, pero no pasó lo mismo con el nombre; por qué, no me acuerdo.

¿Cuál radio siguió a La Femenina en este formato juvenil?
La Mil 300, Radio Juventud y La Pantera, que tuvieron corta vida y relativo éxito. La que ya llegó a marcar un rating respetable fue la Mil 80, comandada por un ex Femenina, Rolando.

Yo recuerdo La  Monumental, que antes se llamaba Radio 6.30, porque era la que yo podía escuchar donde vivía.
Después se hizo juvenil, también con miembros ex Femenina. Sergio Gallardo, el fallecido Pipo Aragón, John Richardson y otros.

¿Y usted trajo a Sergio?
No.

Porque Sergio también es chapín...
Sergio vino al país por su padre, que trabajaba en una organización de las Naciones Unidas.   Encontró trabajo en El Ovni, una discoteca de la Zona Rosa y un turno en La Pantera de la Juventud.   Lo escuché y dije: “Este sí sabe”.

¿Y que surgieran estas radios con éxito relativo, como usted dice, sirvió para mejorar o para obligarlos a usted, por ejemplo, y en general a todo el equipo de disc jockeys, a innovar más, a ser más creativos, porque me imagino que había una especie de rivalidad sana?
Sí, por supuesto. La competencia siempre es saludable. Lo que pasa es que cuando ya estás tan arriba, el problema es cómo mantenerte. Subir es fácil, pero mantenerse es más difícil.  De hecho, a pesar que no es la número uno actualmente, sigue siendo una radio importante del país después de tantas décadas. No creo que haya otra radio juvenil centroamericana con tantos años de vida manteniendo el mismo esquema.

Recuerdo haber escuchado o leído, ya no recuerdo, la historia de una de las viñetas de La Femenina, que la habían locutado al revés y que cuando la pusieron al aire se oía “La Femenina”.
Sí, eso lo hice yo.

¿De quién fue la idea?
Mía. Lo había hecho en Guatemala años atrás.  Como siempre fui curioso en eso de las grabaciones, un día le di vuelta a una cinta y escuché “TGC Canal 10.80”, al revés.  Tomé nota de las inflexiones y grabé “atnecocéid lánac ecegét”.  Al ponerlo al derecho decía “TGC Canal 10.80”, con una voz humana “no tan humana”….

Sí, sí…
… Cuando después lo hice aquí, sencillamente dije “La Femenina”, lo puse al revés, apunté como sonaba, lo grabé y luego lo puse al derecho con la musicalización. Entonces se oía: “Laa Feemeninaa”. Eso pasó muchos años.

¿Hasta cuándo estuvo en La Femenina?
En cabina, hasta el 70.

¿70? Ya es vieja esa viñeta.
Sí, también el “pick, pick, pick, pick”.

¿Ese es suyo también?
Sí.

¿Y el pick de cuándo es?
No lo tengo claro, pero me imagino que por el 68 porque Leonardo dijo que hiciéramos una recomendación como lo hace la Billboard. “¿Y cómo le ponemos?”, dijimos. Y como siempre estábamos influenciados por el Billboard, el Hit Parade y el Cash Box, en esos días…

… Casey Kasem…
…No, por las revistas. En una de ellas decía “the pick of the week”. Entonces Leonardo dijo que le pusiéramos “pick”. “¿Y qué es pick?”, preguntamos. “Pues aquí no es nada”…

…Ja, ja, ja.
“Nosotros vamos a hacer que lo sea”. Ahora, después de tantos años, se dice: “Ese fue pick de fulano”.

¿Cuál fue el más exitoso de sus picks?
No tengo forma de saber. Pero podría decirte…..

La más entrañable….
Por ejemplo, No puedo dejar de verte, “Can’t take my eyes off you”, de Frankie Valli.   Yo recibí el disco sello Phillips, me gustó, lo programé, pero no sé si fue mi pick.

¿Y la canción que se ha arrepentido de piquear?
Ninguna. Si no había algo que me gustara, esa semana no tenía pick.

¿No dependían de las disqueras?
No, no, no. Nosotros muchas veces hacíamos popular a un disco y las disqueras reaccionaban a lo que nosotros poníamos.

¿Alguna que recuerde?
“I love you”, de People.   Cuando la empezamos a poner nosotros, el gerente de la disquera SISA de Nicaragua, llegó al estudio y me dijo: “¿Copiámelo en cinta y lo voy a llevar a Managua para hacer el disco porque urge”.

 

¿En sus estudios qué fue lo más memorable que grabó?
Bueno, lo más memorable en la música juvenil salvadoreña: Los Lovers, Los Intocables, Los Mustangs...

Los Vikings, Hielo Ardiente...
También.   Armando Zepeda y yo los grabábamos, pero eran artistas del sello Dicesa.

Y  Fiebre Amarilla, que antes se llamaba de otra forma.
No se llamó de otra forma.   Yo formé Fiebre Amarilla de “las cenizas” de Los Kiriaps.

¿Usted formó Fiebre Amarilla?
Sí.  En 1971.

Estaba German Mangandi.
German Mangandi, Jorge Rivera, Tony Delgado, Armando Zepeda y Juan Flamenco.   Un grupo profesional, disciplinado, uniformado, con repertorio amplio.

¿A su juicio algunos de estos grupos, como la Fiebre, por ejemplo, produjo material de tan buena calidad que pudo haber sido un hit mundial? Recuerdo, por ejemplo, una que sonaba mucho a Santana, que era Bongoes para mi guitarra.
Composición de German.

Mucho tiempo lo confundí, no sabía que no era de Santana.
Antes de “La Cartera”, que fue grabado por ellos para el sello Arco Iris, todo lo que grabó la Fiebre lo grabé yo.   Era mi grupo, mi estudio, yo  era el representante, el productor y se hacía lo que yo decía.

Suena a dictador.
Total.

Ja, ja, ja.
Lean en findesemana.com, mis “Remembranzas”.  Ahí hay más datos al respecto.

¿Multaba a los miembros de Fiebre Amarilla?
Si alguien llegaba tarde al ensayo perdía cierta cantidad del próximo contrato.  Y si la tardanza era mayor, la multa iba creciendo.   Si no llegaba…¡olvídate!

¿Si llegaba antes, podía recuperar?
Nada, nada.  Lo menos que se espera de alguien, es que cumpla sus obligaciones.   Hacer nuestro trabajo bien hecho, no mediocre, no es ningún mérito.   Es nuestra obligación.

¿Usted cree que hubo algunas producciones de tan buena calidad que pudieron ser hit mundial?
Claro.

¿Por ejemplo?
Esa “Bongoes” podría haber sido.  

En la página de Fin de Semana aparece que bajo su sello se grabó el Himno Nacional y el  Pájaro Picón, Picón.
Lod grabé yo, pero no para sello mío, sino para Dicesa.  El Himno lo grabé en el cine Regis con la banda de la Fuerza Armada, y el Picón en el edificio Rubén Darío.

¿Esas fueron las versiones originales del Himno como del Pájaro Picón, Picón...?
Sí.  El Himno fue utilizado muchos años antes de aparecer otras versiones.   El Pájaro Picón, un tema extranjero fue adaptado y cantado por Mauricio Bojórquez “Pánfilo Apurascachas”.  

¿Los grabó en Estudios “Doble V”?
No. En esa época era Central de Grabaciones, empresa que fundamos con Leonardo en el 66.  Fuimos socios hasta 1974.   El se quedó con el estudio del edificio Palomo, como Central de Grabaciones, y yo renombré el del Darío como Estudios Doble V.

En esos años usted debe haber conocido a gente como Fernando Llort o como Carlos “Tamba” Aragón.
Por supuesto, yo grabé en el LP “Unidad” su “Planeta de los Cerdos”.

¿Ese es de la Banda del Sol?
No, es de varios.  Ahí está la Banda del Sol, un alemán llamado Rolf, Fiebre Amarilla, Jorge Delgadillo -el primer hombre orquesta que grabó aquí todos los instrumentos-, Los Kiriaps, etc.

¿Cuántos se habrán vendido?
Ah, no creo que hayan sido más de mil.

¿Y qué supo de Tamba después de que...?
Lo que dijeron es que se integró a la guerrilla, que murió en un enfrentamiento y que no saben dónde enterraron el cadáver.  

¿Cómo llegó a la televisión?
Comencé a los 20 años en Guatemala.  Y aquí me integré a trabajar en un esquema musical  de mediodía.  Pero muy formal, presentando a artistas nacionales e internacionales...

¿Le hacía la competencia a Davis Rosales?
No, fue mucho antes de que Davis surgiera.

¿Esa fue la previa de Fin de Semana?
No. Fin de Semana nació diez años después.

Antes tuvo “Juegue, ría y gane”...
Exactamente.  Tú ya tienes más años y entonces...

Ja, ja, ja. ¿Se me nota?
Sí. Ja, ja, ja. “Juegue, ría y gane” fue entre 1971 y 1972, en blanco y negro. Fin de Semana ya nació a color.

¿Fin de Semana ha tenido dos épocas?
De 1976 a 1978, en Canal 2 y después desde 1987, canal 4, hasta el 2006, que regresamos al 2.

¿Cuál ha sido el más satisfactorio de estos tres programas?
Pues, todos tienen su gracia porque “Juegue, ría y gane” fue para mí el primer programa familiar de entretenimiento de larga duración. De ahí, el esquema y yo nos encontramos mutuamente. Tuvimos tanto éxito que, al lanzarse Fin de Semana, nos fue muy bien, solo que tuve que retirarme por cuestiones de salud.

¿Y quién y con qué elementos diseñó el ADN de “Juegue, ríe y gane”?
Yo era solo el anfitrión, eso lo produjo Ricardo Acedo, un español de mucha experiencia.   El sugirió ponerlo sábado de la una de la tarde en adelante y le dijeron: “no hombre, si esa hora nadie la ve”. Pero él pidió que lo dejaran probar y resultó que nos convertimos en un show de altísimo rating.
Lamentablemente, el foro no tenía aire acondicionado, así que tuve que inventar el “comercial mudo de la toalla”.

¿Y cómo era lo de la toalla?
Cuando estaba demasiado sudado, decía: ¡momentito! Vamos a hacer el comercial mudo de la toalla. Y entraba una modelo con una pequeña toalla.  Me secaba, la devolvía y seguíamos.  Tenía que hacer varios comerciales mudos de la toalla.

Espacio patrocinado por…
No. Nunca lo patrocinó Hilasal. Hubiera sido fabuloso.

¿Cuánto tiempo tiene la nueva versión de fin de semana?
21 años.

¿Cuál es al clave para no aburrir?
Fin de Semana es ya es parte del existir de miles de personas. Es algo que lo han hecho suyo. Algunos no lo ven, y miles lo ven. Y nosotros sencillamente hemos ido cambiando con el tiempo los concursos, las formas de hacerlo.
En esta línea todo está escrito, sólo cambian las formas y estilos de presentarlos.

¿Y “Domingo Para Todos” fue la competencia de “Fin de Semana”?
No. Domingo Para Todos vino unos meses después.   Cuando en 1987 se informó por telegrama que “Fin de Semana” volvería al aire, fue una cantidad enorme de aspirantes a patrocinadores que se apuntaron.   Como sólo había cupo para 20, se hizo un sorteo en el Canal con todas las agencias presentes, pero quedaron más de 70 en cola.

Obligó…
Exacto.   A decir “hagamos otro programa en otro canal”.   

Entonces “Domingo Para Todos” es como el pariente pobre de “Fin de semana”.
No.  Simplemente aprovecharon el caudal y surgió “Domingo Para Todos” con Daniel, un hombre muy talentoso.   Ambos programas pasaron muchos años teniendo en cola marcas que querían estar dentro.

¿Qué futuro desea para Fin de Semana?
Nunca me he puesto  a pensar en eso.  Yo vivo el hoy, mañana no sé si voy a existir. Me concreto a hacer mi trabajo bien, a ponerle el corazón, y llegaré hasta que Dios me diga “hasta aquí”.

¿Su familia no le pide retirarse, o le dice: “ya tenés el pelo blanco”?
No. Fue precisamente mi familia la que me dijo que lo volviera a hacer.  Ya sabían que es entrega, muchas horas de trabajo y los sábados jamás estar en casa.

¿No le sugieren ahora “ya, dáselo al gordo Max”?
No. Je, je, je. Nada. Es una forma de vivir, es como que tú fueras sereno y trabajas sólo en las noches. Tu familia se acostumbra a eso.

¿No se siente aludido cuando le dicen el “Don Francisco de El Salvador”?
No.

Pero se llama Francisco.
Yo sí, él no. Él se llama Mario.   Un día conversamos en una cafetería cerca de Univisión y hablamos de nuestras profesiones paralelas.   En países tan lejanos como Chile y El Salvador, dos nacidos con tres años de diferencia empezamos casi al mismo tiempo, casi con las mismas inquietudes y entusiasmados por las producciones de los Estados Unidos.

¿Se siente satisfecho con lo que ha logrado Fin de Semana? ¿O le hubiera gustado que se internacionalizara? ¿Nunca quiso dar el salto a Estados Unidos?
Yo tuve una reunión en Telemundo para lanzarlo en Estados Unidos, pero…

¿Ellos lo buscaron?
No. Yo fui.

¿Hace cuánto fue eso?
En 1992.

¿Y qué pasó?
Fui aprovechando que Martín Mayén, un excelente locutor salvadoreño era la voz oficial de Telemundo.   El me ofreció presentarme con el vicepresidente Omar Marchant.    Preparé un video y llegué el 17 de Agosto, pero estaban realizando un casting para “Cine Millonario” y no tenía tiempo de verlo.   Estábamos en el Master, cuando me dijo “mira, ¿y por qué no me haces el casting?”.  Accedí, me maquillaron, me pusieron el micrófono y saqué una tarjeta de crédito.   Me inventé que era el club del programa y que podían hacerse miembros, etc. etc.
Entró Omar al estudio y me dijo “no, tú eres el que yo quiero, quédate aquí conmigo trabajando”.   Le hice ver que yo tenía mi programa y empresa en El Salvador y deseaba hacer un programa grabado para el mercado de Estados Unidos.   Regresé y pocos días después me llamó para decirme que mi proyecto no era viable en ese momento porque era una inversión muy grande y ellos recién estaban tomando el mando de la cadena.  “Pero tú sí me interesas”, me dijo. Hubo más llamadas y cuando hablamos de dinero y prestaciones, era una oferta que prácticamente no se podía……

Rechazar…
Efectivamente.   Le dije que yo podía estar en vivo de lunes a jueves, pero los viernes tenía que viajar a El Salvador para hacer mi programa y regresar los domingos, así que necesitaba todos esos pasajes.   Autorizó un canje y todo fue caminando en negociaciones telefónicas a larga distancia.    Cuando volví a Miami, concretamos todo y le dije “solo tengo una condición: yo no presto mi imagen ni mi voz para anunciar cigarrillos, cerveza o licor. Punto”.  “No hay problema”, me dijo, “pondremos a alguien a que lo haga”. Así cerramos el trato y se determinó que el lanzamiento sería el Jueves 1 de Octubre.

Semanas después fuimos a New York para el lanzamiento oficial del “Nuevo Telemundo”.   Allí estábamos Ruddy Rodríguez, Cecilia Bolocco; María Laria, Enrique Gratas, Jorge Gestoso, Raúl De Molina, que estaba de fotógrafo y de coordinador.  
Llegó la semana del lanzamiento y llegué el domingo 27 de Septiembre.   Fui a ensayo el lunes y el martes en la mañana me llamó Omar desde Texas para decirme “¿qué tal el ensayo de anoche?”  “bien, tranquilo”. Y después me dijo “Fíjate que el presidente de la compañía, Joaquín, dice que siendo tú un talento que traemos de lejos y, por lo que te estamos pagando, tienes que anunciar los productos”.  Y es porque había entrado de patrocinador una reconocida cerveza.   Le dije “bueno, yo te lo dije desde la primera plática en tu oficina”. “Sí, pero fijate….”, “bueno, entonces no te preocupes, búscate otro y hasta aquí llegamos”.

¿Cuánto le estaban pagando?
No lo puedo decir para no asustar vuestros pelos.

Ja, ja, ja, ja. ¿Y cuánto gana aquí con Fin de Semana?
Tampoco les puedo decir.  Lo que si te digo es que lo que yo iba a ganar allá jamás lo ganaré aquí.

Decenas de miles…
Otras ligas. Punto.

Ja, ja, ja.
Entonces, el 1 de octubre, en lugar de estar saliendo al aire en la noche, estaba en la mañana despidiéndome de él en su oficina, y regresé el viernes para acá a seguir mi vida que ustedes conocen ya.

¿De Fin de Semana usted es productor también?
Sí.

¿Y usted paga el espacio al canal?
No, yo soy productor asociado del canal. El programa lo comercializa el canal.

¿No le dolió cuando se quemó el canal 4 y se perdió mucho material videográfico en esas instalaciones? ¿O no había historia de sus programas allí?
Había unos cuantos videos que se quemaron. Yo he salvado bastantes en VHS, pero todos nuestros archivos escritos y la computadora se quemaron.

¿Usted tiene 65 años?
Sí, 65.

¿Qué cosas que hubiera querido hacer no ha podido hacer todavía y le gustaría intentarlo aún?
Ninguna.

¿Se siente plenamente realizado?
Sí, a mí me gustaron la radio, la televisión, la producción discográfica y me he desarrollado en esos campos.    Me dolió dejar lo discográfico, pero ante la piratería no tienes otra opción.

¿Usted nació en un hogar evangélico o católico?
Ninguno. Yo nací en un hogar creyente, pero sin lineamiento específico, sin rótulo. Yo acepté a Cristo en el 78 aquí.

¿En Asambleas de Dios?
No, fue en oficina del papá del ex alcalde Mario Valiente, el Dr. Carlos Valiente, quien fundó lo que hoy es la iglesia Josué de las Asambleas de Dios.

¿Y esta decisión de defender sus convicciones ante Telemundo tuvo fundamentos religiosos o era más por estar convencido de que eso daña a la gente?
Mirá, Paul Newman acaba de morir de cáncer de pulmón por fumar. Dos amigos míos de graduación llegaron a ser borrachos de cuneta y murieron hace muchos años.  He visto a gente destrozar sus hogares y sus vidas por comenzar bebiendo una, dos o tres cervezas, y después no saber controlar un timón.   Yo tomé la decisión de que no voy a contribuir en ningún momento a la desgracia de familias, esposas, madres e hijos oprimidos por culpa del alcohol.

¿Hubo algo en específico que hizo que usted aceptara a Dios?
Yo estaba bajo un gran estrés, tenía un gran dolor de cabeza, tenía muchos días de estar con un dolor punzante.  En un sepelio de uno de nuestros compañeros deportistas, le conté a Mario que me sentía mal, y él lo que me dijo fue “a vos lo que te falta es Jesucristo”.  Mi respuesta fue: “Yo sé quién es él”, a lo que Mario me respondió “una cosa es saber quién es el fulano de tal, otra cosa es conocerlo. Vos tenés que conocerlo, te voy a mandar con mi papá, para que él te ilustre”, y arregló una cita con su padre.
Así que a la luz de la Biblia, don Carlos me expuso lo que somos, cómo estamos y lo que podemos ser y qué nos ofrece Dios. Cuando él terminó de explicarme, yo dije, “¡Fabuloso.  Todo es ganancia, uno no pierde nada y todo va hacia la victoria!”.   Le pregunté qué tenía que dejar. “Sólo lo que no sirve”, me contestó.  “¿Qué tengo que hacer?”, le pregunté. “Solo orar”, me contestó.
Uno cree que todo en la vida cuesta. Y viene Dios y le da todas las cosas gratis por una oración. Así que yo acepté al Señor el 31 de julio de 1978.  Ese es el día de mi cumpleaños, el único que celebro: mi nacimiento de nuevo.

¿Y el día de su natalicio?
Ese nunca lo menciono.

Ja, ja, ja.
Celebro la fecha que vale la pena. La otra es circunstancial.

¿Cuáles son las cinco frases famosas que describen a Willie Maldonado?
No creo que ninguna sea famosa.  El “No se muevan de donde están”, es quizá la más usada.  Mi despedida de programas “Esforcémonos por ser felices y sobre todo tratemos de estar con Dios”, es una adaptación de Desiderata (La Desiderata de la felicidad, escrita en 1927 por Max Ehrmann), que son palabras muy sabias.  Tiempo atrás, yo decía que era “El programa de las esposas agradecidas”, porque era el primer programa que logró tener al esposo en la tarde de un sábado viendo televisión.  Ah! Y mis correos electrónicos tienen en la firma “¡Bendiciones masivas!”

¿Y esta de “Grandes Viejas, pero buenas”?
Ese es el nombre de mi programa radial en 102nueve.   Viene de la canción “Oldies but goodies”, de Little Caesar and The Romans.  Le agregué “Grandes”, para querer remarcar que son canciones de varias décadas atrás. Pero no es una frase mía, es solo una traducción.


Agosto 21, 2008
Melvyn Tomasino
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Con el propósito de compartir valores y principios cristianos que ayuden a contribuir a un mejor desempeño de las diarias responsabilidades en la sociedad, la Iglesia Cristina Josué, mediante la Comisión de Ejecutivos Cristianos, realizará este próximo viernes 22 su tercer desayuno conferencia.

La actividad se desarrollará mañana en el Hotel Hilton Princess desde las 7 de la mañana y en ella estará, como conferencista invitado, el profesional de las comunicaciones, desde hace 50 años, Willie Maldonado, quien tiene más de 30 años de haber aceptado a Jesucristo como su salvador personal. El animador de televisión compartirá con los asistentes su vivencia, a lo largo de su vida, como profesional de los medios de comunicación sin dejar de lado sus principios cristianos.

“Queremos compartir con la nación la oportunidad de escuchar los testimonios del señor Willie Maldonado, quien será el conferencista invitado en nuestro desayuno y nos hablará sobre sus experiencias con el Señor Jesucristo, hacemos la invitación a todos los que quieran acompañarnos a este evento que esperamos sea de mucha ayuda y valor para cada persona, lo que nos mueve es compartir los valores cristianos”, manifestó el pastor Ricardo Galán de la Iglesia Cristiana Josué.

Recientemente, Willie Maldonado fue objeto de un reconocimiento otorgado por la Organización Cristiana Red de Gentes de Negocios que Impacta a sus Comunidades (CIBN, por sus siglas en inglés).

Agosto 16, 2008
El Diario de Hoy

 

E l liderazgo de varias personalidades salvadoreñas fue reconocido ayer en la ceremonia de entrega de los galardones CIBN Internacional Awards 2008, realizada durante anoche en un hotel capitalino.

En un ambiente de fe, amor a Dios y bendiciones fueron entregados los premios que representan el máximo reconocimiento de la organización cristiana Red de Gentes de Negocios que Impacta a sus Comunidades (CIBN, por sus siglas en inglés).

Uno de estos galardones fue entregado al coronel José Antonio Almendáriz en el ámbito de gobierno, quien apuntó en su discurso de agradecimiento que lo mejor que le ha pasado en su vida es haber conocido a Dios, porque fue así como sanó el odio adquirido durante la guerra.

Otro sector reconocido por CIBN Internacional Awards 2008 fue el de Medios de Comunicación, en el que fueron galardonados el licenciado Fabricio Altamirano, Director Ejecutivo de El Diario de Hoy, y el pastor Edgar López Bertrand Jr.

El licenciado Altamirano manifestó sentirse honrado y agradeció al público presente por el galardón otorgado, pero aclaró que él no era merecedor de éste, pues el reconocimiento, el honor y la gloria es para Dios.

Los líderes del área empresarial también fueron distinguidos por el organismo internacional cristiano. Entre los premiados se encontraron: Eduardo Poma, Patricia de Parras, Josué Alvarado y José Ramón Barahona.

El área de educación no quedó fuera de los reconocimientos, pues el CIBN Internacional Awards 2008 en esa categoría fue para Mauricio Loucel.

Willie Maldonado también fue reconocido en el área de Artes y Entretenimiento, al igual que Olga de Tamacas en el área de Familia.

La entrega de las distinciones estuvo a cargo de Larry Bizette, presidente mundial de CIBN, y Bill Hamon, presidente y fundador de Community Impacting Business Network, quien visitó El Salvador exclusivamente para hacer la entrega de las distinciones.

Antes de entregar cada uno de los galardones, Hamon expresó que las 12 personalidades fueron premiadas porque representan un mejor futuro para El Salvador, ya que, además de sus cualidades de líderes, están guiados de la mano de Dios y dió una profecía para cada uno de ellos, manifestando grandes obras para ellos y para la nación.
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Guatemala, 8 de Diciembre 2006


Ayer, en los salones del Club Guatemala, la Cámara de Locutores Profesionales realizó un acto especial durante el Día del Locutor, entregando preseas a un grupo de profesionales del micrófono con más de 50 años de ejercicio.
Posteriormente el Señor Presidente de la Cámara Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla entregó el máximo galardón, el “Micrófono de Oro” a Willie Maldonado por su trayectoria en los medios radiales y televisivos de Guatemala y sobre todo, de El Salvador.

 

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Jaime Archila y Willie
Maldonado es el quinto que recibe el alto reconocimiento, después de Marco Reyes, José Pérez Del Río, Pedro Ferriz y Jorge García.

Además se efectuó un homenaje póstumo al compositor quetzalteco Domingo Bethancourt, en el centenario de su nacimiento.

Otros directivos como Diana Mishaan, Julissa de Molina, Marco Antonio Reyes, Israel Tobar, Carlos Rivas, Benjamín Cush, Annabella Portilla y José Luis Hernández estuvieron presentes en el acto, que fue transmitido por FabuStereo, Radio Punto, Radio Nuevo Mundo, Stereo 100, FM Siglo, Stereo Tulán, Emisoras Unidas, TGD y Radio Landívar.

 

 

 


21 de Noviembre, 2006
Carmina Castro
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El periodista internacional de origen mexicano Jorge Ramos, el local Mauricio Funes y el presentador de variedades Willie Maldonado son los tres comunicadores más admirados por sus pares salvadoreños, reveló la investigación.

El reconocido periodista mexicano Jorge Ramos no solo es uno de “los hispanos más influyentes de Norteamérica” y uno de “los 10 latinos más admirados en Estados Unidos”. En el medio televisivo salvadoreño, también es el que tiene el respeto de los presentadores locales.

 

Con un porcentaje del 6.1, el conductor titular del Noticiero Univisión en los Estados Unidos y que ha cubierto cinco guerras (El Salvador, Golfo Pérsico, Kosovo, Afganistán e Iraq) y numerosos eventos históricos (la caída del muro de Berlín o la desintegración de la Unión Soviética) es considerado uno de los presentadores de televisión internacionales más admirados.

A escala nacional el puesto lo luchan dos presentadores con la misma cantidad de porcentaje que el mexicano, 6.1: Mauricio Funes, conductor de un programa de entrevistas en Canal 15; y Willie Maldonado, presentador de “Fin de semana”, de Canal 2.

Maldonado es considerado por muchos jóvenes que laboran en TCS como un maestro por su experiencia y tradición en el medio. Funes, por su parte, ha ganado seguidores gracias a su programa de entrevistas, mismo que antes transmitía Canal 12 y hoy emite Canal 15, de la empresa Megavisión.

Los 98 presentadores encuestados admiran además a diferentes personalidades, como a Adal Ramones, conductor del segmento mexicano “Otro rollo”; Georgio Armani, diseñador de vestuario internacional; Michael Moore, conocido por realizar documentales en los que cuestiona abiertamente al Gobierno estadounidense y Don Francisco, conductor de “Sábado gigante”, entre muchos otros.


21 de Octubre, 2006
Karina García
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Ora al iniciar el día. Hace ejercicio. Si algo se arruina en casa, él lo repara. Es incansable. Trabaja hasta en su tiempo libre. Se ha desempeñado como presentador de televisión, locutor de radio y productor. A continuación, Willie Maldonado habla de su carrera profesional, de su niñez, de sus desaciertos y de sus facetas como padre, esposo y abuelo.

Usted es polifacético, de todo lo que hace, ¿qué es lo que más le gusta?


Producir discos. Porque ahí la imaginación vuela. No hay límite. Uno puede moldear al artista en una forma que él jamás pensó. Puede lograr arreglos musicales que uno mismo no pensó. Es un mundo apasionante.

 

¿De sus producciones, cuál es su favorita?


Súper Ensalada Dos con Vía Láctea. Es el disco en el que mayor tiempo invertimos. Considero que es la mayor colección de valores nacionales de la historia. Treinta y dos solistas, todos famosos en su momento. Muchos de ellos todavía vigentes, algunos ya fallecidos. El grupo Vía Láctea de ese momento era, sin duda alguna, el mejor grupo que ha existido en el país, con músicos completos en todas las áreas. Ahí puedes escuchar marchas, interpretadas con instrumentos reales, baladas,una sección tropical, una de rock. Todo deliciosamente ejecutado.

¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?

Siempre trabajo. La inactividad no va mucho conmigo. Ahora, si algo se arruina en la casa, lo arreglo. Lo he heredado de mi padre. Hacía de todo. Era eléctrico, fontanero, así que cuando está goteando un chorro, llevo mi attaché de herramientas. Si hay que cambiar una lámpara, también lo hago yo.

Hubo una etapa en la que se puso muy delicado de salud, cuando dejó Fin de Semana en el 78, ¿fue por mucho estrés laboral?

En realidad, no. Siempre he trabajado bastante. Lo que pasa es que tenía una vida privada desordenada. Como bien dice la Biblia: ‘La paga del pecado es muerte’, así que uno tiene que pagar el precio de su vida incorrecta. Entre ese desorden más el trabajo, el cuerpo cobró el precio. Ahora trabajo tanto como antes. A veces más y no pasa nada, porque mi vida personal y familiar está equilibrada, porque mi relación con Dios está definida.

¿Qué lugar ocupa Dios en su vida?

Uno.

¿Ha profesado el cristianismo desde pequeño?

No. Acepté a Jesucristo el 31 de julio de 1978. Ya tenía algunos años encima. Si yo hubiera tenido esa relación con Dios desde antes, no me hubiera metido en problemas.

¿Cómo fue que dio cabida a Dios en su vida?

Cuando yo renuncié al programa, bajo ese estrés, me sentía muy mal de salud. Era una migraña profunda que no cesaba. Bajo ese estado, fue que el ex alcalde de San Salvador,mi querido amigo y compañero de deportes en esos años, Mario Valiente, me envío donde su padre el doctor Carlos Valiente. Y él a la luz de la Biblia, en su oficina, me hizo ver quién era yo en realidad para Dios. Qué pensaba Dios de mis obras. Cuando me enfrentó a todo eso y a la posibilidad que existe de una mejor vida y un futuro eterno, dije: ‘Ni hablar, si este es el mejor negocio que puede hacer un hombre’.

¿Es un hombre familiar?

Depende. Soy muy familiar en cuanto al afecto, en cuanto a lo que es darme con los míos, el abrazar, el besar; pero bajo la otra óptica del hombre familiar que está siempre con ellos y que vamos aquí, vamos allá, pues no. Sobre todo cuando tengo tantos años de no estar los sábados en mi casa. Como dijo mi hijo David en el aniversario de los mil programas: ‘Los sábados no ha habido Willie para David, pero sí ha habido Willie para los salvadoreños’.

¿Cómo es Willie como papá?

Drástico y querendón. De pequeños, les exigía que fueran ordenados, pero les decía te amo’ y los abrazaba todos los días. Ahora que están grandes, lo mismo nos abrazamos. Es una satisfacción.

¿Era de los papás que les exigía a sus hijos que llevaran buenas notas?

En cuestión de estudios, nunca fui tan drástico, porque yo tampoco fui un "Triple A" en el colegio. Para mí, ha sido más cuestión de hacerles ver que si no se preparan, la vida es más difícil.

¿Cómo es como abuelo? ¿Es más consentidor que como padre?

No soy consentidor. Creo que tampoco he sido consentidor con mis hijos. A mis nietos los trato con el afecto lógico y a medida que vayan creciendo les daré más tiempo, les enseñaré esa música que a mi me gustó cuando tenía la edad de ellos y les enseñaré que hay una mejor forma de vivir acorde a las leyes de Dios para que se eviten muchos problemas.

¿Cómo es su relación con su esposa?

Yo la juzgo excelente. Nosotros hicimos un pacto. Esas palabras de ‘amarás en bonanza, enfermedad y en pobreza’, creo que nosotros sí las tomamos en serio y ahí estamos, apoyándonos continuamente. Pero para tener un dato más exacto hay que preguntarle a Magdalena.

¿Cómo se definiría en una palabra?

Creyente.

¿Cuáles son sus defectos?

Creo que a ojos de los demás, la búsqueda de la excelencia, en donde innumerables veces me he extra limitado.

¿Cuál es su mejor cualidad?

Eso tendrán que decirlo otros.

¿Se considera una persona modesta?

Sí y no. No soy quien ande ensalzándose, pero sé lo que sé. Y sé lo que domino, entonces no voy a argumentar sencillez ante ciertas cosas que domino.

¿Siempre ha sido seguro de sí mismo?

Considero que sí, gracias a mi padre, Paco.  Era un hombre muy cariñoso, muy práctico en sus exposiciones. Sabía afrontar los problemas. Vivía en una frecuencia de paz.  Lo vi orar todas las noches viendo al cielo. Y cuando se tiene esa seguridad, ¿qué le puede a uno sacudir?

¿Cómo surge su afición por los medios?

Ya venía equipado para eso. A los 11 años, vi por primera vez a un operador trabajando. Ahí conocí las tornamesas. Me quedé fascinado. Salía del colegio a las 4 de la tarde, pero no me iba a mi casa, sino que pasaba por una radio. Me iba a reclinar en el dintel de la puerta del operador a ver cómo trabajaban. Hasta que alguien tuvo la gentileza de preguntarme si quería aprender. Lo que ya había visto, lo pude practicar. Fue en Radio Internacional. Un día, el operador tuvo que salir a cubrir una emergencia. Entonces yo cumplí el turno. Ese fue mi primer trabajo. A los 15 años presenté por primera vez la música que a mi me gustaba y a los 20, me paré frente a las cámaras de televisión.

¿Cómo definiría su trayectoria profesional?

Para mi, es satisfactoria.

¿Ha pensado en retirarse?

No. No va a ocurrir.  Cuando Dios te ha dado unos privilegios no es para que los abandones. ¿Qué haces metido en la casa leyendo?  No le das nada a nadie, sólo piensas en ti mismo.  No, hay que seguir.

¿Cuál es su filosofía de vida?

Buscad el Reino de Dios y su justicia y todo vendrá por añadidura, con eso no se necesita más.

 

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Willie colecciona -por donaciones- radios antiguos, teniendo a la fecha más de 40. También tiene algunas cámaras de video.
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Recibiendo Galardón Especial por trayectoria en Nuestras Estrellas 2005. Se lo entrega el Presidente de la República Elías Antonio Saca y observa el Lic. Fabricio Altamirano
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Conduciendo Teletón junto al actor y animador mexicano Ernesto LaGuardia.
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Le gustan los relojes. En su oficina tiene cerca de 8. Entre ellos, uno que perteneció a su madre Mary.

 


27 de Septiembre, 2005
Lenny Castro
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Todo está preparado para la entrega de premios a los mejores sitios web salvadoreños que participan en la cuarta edición del certamen Arroba de Oro El Salvador.
A partir de las 6:00 de la tarde, hora exacta, el salón principal del Hotel Real Intercontinental recibirá a los más de 600 invitados al evento.
La “alfombra roja”, por donde desfilarán en traje de gala todos los asistentes, será el punto de inicio. La alfombra tiene 30 metros de largo.

 

  Anfitriones

El Diario de Hoy y elsalvador.com, por ser los organizadores del certamen, serán los anfitriones de la cena de gala, preparada para cerrar con broche de oro los cuatro meses que duró la Arroba. Image

Durante este tiempo se llevaron a cabo eliminatorias y procesos de evaluación de parte de los jurados locales e internacionales. De más de 700 sitios inscritos, 73 pasaron a la etapa final, y entre estos resultará un ganador por cada una de las 30 categorías y premios especiales.
El primero en recibir la estatuilla dorada será el ganador de Asociaciones, donde se encuentran compitiendo las páginas de Astro, Camagro y un Techo Para El Salvador.
Los encargados del cierre de lujo serán las categorías de Mayor votación On Line, Máximo Ganador Mipyme y el Máximo Ganador de la Noche. Este último se agenciará más de $50 mil en premios, cortesía de los patrocinadores entre los que se encuentran Microsoft, Telefónica, TACA, VAIO, BMI y Hotel Real Intercontinental.

Para este año el evento trae muchas sorpresas para los competidores, entre estas nuevas nominaciones y premios especiales.
Entre las novedades se encuentran galardón para Aplicaciones y Servicios en Internet, presea para Mejor uso de Animación de imágenes móviles y estatuilla de Honor para el sitio más destacado.

El encargado de animar la noche será el conocido conductor de televisión Willie Maldonado, quien fue designado para el evento por su amplia trayectoria en el mundo de la comunicación.

 


5 de Junio, 2005
"A boca de jarro"
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Willie Maldonado es, sin duda, un reconocido rostro dentro de los medios y uno de los más conocidos de los programas de entretenimiento de la televisión salvadoreña. Su dedicación a “Fin de Semana” y la producción de publicidad le absorben su agenda, pero hizo un espacio para esta sección, la que no se pierde de leer cada domingo, según confesó..

¿Qué otros clásicos del entretenimiento hay en el país?
Sólo éste (Fin de Semana) y valdría aclarar que es clásico porque nació en 1976.


Image¿Qué ha aprendido de Don Francisco?
La tenacidad y la perseverancia.

¿Y usted prueba los juegos antes que los concursantes?
Siempre los probamos con el staff o los creativos.

¿Y los ha superado todos?
No los pruebo yo siempre, depende... sí he superado el reto de la torre de vasos, uno de los más difíciles.

¿Qué zapatos escogería para pasear en el campo: burros o hush puppies?
Ninguno de los dos.

¿Ya ha metido la pata cuando ha estado al aire?
Sí, conjugué inapropiadamente un verbo que no recuerdo, pero en mi casa se encargaron de hacérmelo notar.

Cuál es el mejor atributo físico de las siguientes modelos:
Lourdes de Barrientos: Su sonrisa
Milena Mayorga: Su elegancia

¿Si tuviera enfrente al genio de la lámpara maravillosa, qué deseos pediría?

Que todo el mundo acepte a Jesús como su Salvador personal. Basta y sobra.

¿En qué rivaliza con el gordo Max?
En que peso menos.

¿Quién tiene más admiradoras, usted o él?
Indudablemente, el gordo Max, porque es muy simpático y agradable.

¿Qué pecados le ha perdonado Jesús?

Todos... por ejemplo, la fornicación.

A qué se refiere “Grandes viejas, pero buenas” ¿a la música o a las mujeres?
A la música. Mujeres no hay viejas, sencillamente son maduras.

Dice Arjona que las señoras cuarentonas deben ponerle vida a los años; usted, como hombre, ¿lo ha hecho?
Claro, es más, tengo 62 pero con mentalidad de 39.

¿Le cedería la conducción de su programa a una mujer?
Sí, y con gusto contribuiría a la carrera de ella.

¿Cree que Luciana Sandoval lo haría mejor que usted?
No sé si conduciría mejor, pero sí sé que el rating del televidente masculino subiría de forma galopante.

¿Quién era "Albertico" y cuál era su mayor mérito?
Fue uno de los mejores locutores, su nombre era Guillermo Hernández. Era un genio de la locución y la creatividad. Además, silbaba excelentemente.

¿Qué canción le hubiera gustado escribir y cantar?
Hay muchas, una de las que más me gusta es “No puedo dejar de verte”, de Frankie Valli.

¿A cuál modelo de Fin de Semana admira más?
A ninguna en especial, todas tienen o han tenido en su momento mucho que dar y compartir.

¿Cuál ha sido la mejor improvisación que ha hecho ante las cámaras?
He hecho tantas que no las puedo clasificar ni yo mismo... (en Fin de Semana) el formato está hecho, pero los diálogos y lo que se expresa son un 60% de improvisación.

¿Qué es lo que menos le gusta del programa?
Que sólo nos caben 160 personas (en el estudio) y hay muchos que quieren estar allí.

¿Un programa mundial y famoso que le gustaría conducir?
The Price is Right, de la cadena CBS.

¿Recuerda alguna anécdota de la época de Oro del rock salvadoreño?
No puedo decir anécdotas, pero de los cientos de discos que hicimos del que me siento más orgulloso es "Super Ensalada 2" (1980), en el que Vía Láctea compartió con 32 solistas.

¿Cuál sería el motivo por el que dejaría las cámaras?
Cuando reciba una orden de Dios, puesto que EL me puso allí y EL me quitará.

¿Se teñiría las canas?
No. No creo que a mi edad y con mis características, yo me vea bien, sería un hombre con un falso oscuro en altísimo contraste... no me voy a engañar que porque tengo el pelo oscuro estoy más joven.

 


11 de Junio, 2002
Lucía G. León
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La vida de Willie Maldonado ha estado estrechamente vinculada con la radiodifusión. Así lo demuestran tanto su carrera en ese medio como su colección de radios antiguos.

Más de 15 aparatos decoran la sala de espera del estudio de grabación de “Don Willie”. Algunos pertenecieron a su familia y las demás han sido regalos de los buenos amigos (no compra, sólo recibe donaciones).

Entre los radios clásicos y modernos que integran esta colección, sobresale uno pequeño de color negro, que fue el primero del popular anfitrión de “Fin de semana”. “Con él empecé a disfrutar y aprender lo que era la radio y a enamorarme del mundo radial”, explica.

En este salón también se exhiben cámaras de video, reproductoras de filmes, tornamesas y varios tocadiscos, uno de los cuales le sirvió a Willie para jugar de “disc–jockey” cuando era niño y fue así como descubrió algunos “truquitos” que después aplicó en el ámbito profesional.

Image Otra pieza importante de esta colección ameniza la oficina de Maldonado con la misma potencia como si estuviera recién salido de la fábrica. Se trata del radio que utilizaban sus padres, un aparato Philips de los años 50, fabricado en madera y de finos acabados (con el famoso "ojo mágico").

Muchos estudiantes visitan el estudio de grabación de este impulsor de la radiodifusión juvenil salvadoreña. Por ellos decidió exhibir estos aparatos en su oficina y no en su hogar. “Para mí es recordar bellos momentos... y contribuir a que otros más jóvenes vean cómo ha sido el mundo, en ciertos aspectos, en el pasado”, señala.


 

 

 

 

 

 


29 de Septiembre, 2004
Edwin Segura
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Cada día desfilan por las pantallas de los televisores del país los rostros de más de 60 salvadoreños que trabajan en programas informativos y de entretenimiento que son producidos en el país.
¿Quiénes son los mejores en sus oficios?

LPG Datos lo indagó mediante una encuesta telefónica de alcance nacional. La investigación no fue para registrar audiencia, sino para determinar quiénes son las personas de la televisión que están más metidas en el gusto de los salvadoreños.
Se midieron preferencias en cinco categorías: presentadores de televisión, entrevistadores, narradores de deporte, presentadores de programas de entretenimiento y presentadores de programas juveniles de entretenimiento.

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Juan, Moisés, Eugenio, Kathya, Francisco, Willie y Mauricio

Willie Maldonado, de “Fin de semana”

“Me siento agradecido.” Así resume Willie Maldonado su sentir tras conocer los resultados de la encuesta (42.6 % de los votos). A sus 61 años, de los cuales 41 ha dedicado a la televisión, se siente privilegiado de seguir siendo uno de los preferidos para la gente.
“Yo tengo claro el mensaje bíblico que dice: *Todo lo que hagas, hazlo bien hecho, como para Dios y no para los hombres*, explicó un peliblanco “Tío Willie”, como es conocido, al comentar los resultados.
En esas cuatro décadas, Maldonado ha sido el conductor de diferentes programas de entretenimiento, entre ellos, uno de los más populares y duraderos: el actual “Fin de semana”, que se transmite los sábados por Canal 4.
“Este resultado (de la encuesta) también es un reto para seguir esforzándonos”, añadió.

 


Agosto, 1993
Janet Cienfuegos

Tanto en la sala como en la oficina, los elementos decorativos tienen un común denominador: están relacionados con lo que es la radio y la música. En ambas estancias se pueden apreciar trofeos en forma de micrófono, discos que él mismo ha producido y una extensa colección de radios antiguos, que en contraste con aparatos modernos, crean el ambiente característico de un personaje de las comunicaciones.

Es el hombre que estamos acostumbrados a ver como animador en el popular programa televisivo "Fin de Semana". Se trata de Willie Maldonado, quien con el acento característico de un buen locutor, nos recibió para hablar un poco sobre su vida tras las cámaras y exponer ante el público una faceta que es desconocida por muchos. Nacido en Guatemala en 1943 (no quiso especificar la fecha, argumentando que no es muy amigo de los cumpleaños), Willie recuerda que su afición por la radio nació desde el mismo instante en que tuvo la oportunidad de conocer el funcionamiento de una consola radial. "Me encantó desde que ví cómo se movía la agujita de aquel aparato monoaural", dice, mientras recuerda que su primer trabajo lo obtuvo a los doce años como operador de radio.

Posteriormente, cuando había cumplido 15, se convirtió en disc-jockey para llegar a ser presentador de televisión a los 20 años.

Image Pero ¿cómo es Willie en su trabajo?, le preguntamos, a lo que responde firmemente: "Si le preguntas a los coordinadores de mi programa, a un músico del estudio o a un locutor, te van a decir que soy una persona exigente, inflexible y perfeccionista; esto es cierto, pero lo que pasa es que yo trato que las cosas estén bien hechas". Además agrega: "Porque venir a esta tierra para hacer mediocridades y después morirse no tiene gracia".

En otras palabras, el personaje que aparece sonriente ante cámaras, es diferente al productor o director exigente. Ambas personalidades parecen acoplarse perfectamente en este popular presentador de televisión, quien se declara cristiano y que además gusta mucho de leer la Biblia y otros libros afines a ella. "Creo que en la Biblia está la fuente de la sabiduría", añade.

Padre de tres hijos, Willie Maldonado tiene una gran afición por el arte, especialmente por la música; " me gusta desde la clásica de Bach y los valses de Strauss, hasta la popular de los años cincuenta, que es la época en que yo comencé a escuchar radio. Sin embargo, desprecio con toda mi alma aquella música que no dice nada y que sólo habla de doble sentido".

El éxito de su carrera lo atribuye a la ayuda divina y cree que uno de los mayores logros que ha tenido en su vida, ha sido el hecho de conocer a Jesucristo. "Esto no ha sido un logro mío, sino un regalo de Dios". Al preguntarle si eran ciertos los rumores que afirman que es un pastor evangélico, responde: "No. No soy pastor, nunca lo he sido; soy únicamente un cristiano más que asiste a una determinada congregación y que es invitado a otras. Trato, por supuesto, de comunicarle a todas las personas posibles que hay una mejor vida, a través de Cristo Jesús".

 

 


Octubre, 2000
Carlos García

 
El 3 de Julio de 1978, mientras entrenaba frontón –en esos días su deporte de casi todos los días-, a Willie Maldonado le comenzó un fuerte dolor de cabeza, lo que le obligó a retirarse de su programa "Fin de Semana", que se transmitía por Canal 2.

Viajó a los Estados Unidos para hacerse chequeo médico y fueron los mismos resultados obtenidos en El Salvador. Los galenos le recomendaron que descansara y que ya no gastara en más exámenes.

Durante ese período, un compañero de deportes, Mario Valiente (ex alcalde de San Salvador) le dijo: "Lo que a ti te hace falta, es Jesucristo".

"Recuerdo que yo le dije –dentro de mi ignorancia- que yo sabía quién era Cristo, pero Mario me aclaró que eso era simplemente "saber" de El, y que CONOCERLE era diferente" recordó el anfitrión de FdeS.

El Lic. Valiente le remitió con su padre, el fallecido Dr. Carlos Valiente, quien con base en las escrituras, le hizo conocer el plan de salvación y la preguntó: "¿Qué le parece?".

"Le dije: Me parece excelente, uno no pierde nada y todo es ganancia.  Hicimos la oración del pecador, pero lo más lindo fue cuando dije "Amén"…un rayo de energía me atravesó de la cabeza a los pies…sentí una sensación de paz….algo realmente hermoso", manifestó Willie.

En 1992, Willie fue contratado por la famosa cadena Telemundo para integrarse a su nueva imagen.  En su segunda reunión, él manifestó que no prestaba su imagen ni voz para anunciar cigarrillos, cervezas o licores.  Y aunque eso fue aceptado, tres días antes de salir al aire –estaría "en vivo" de Lunes a Jueves- le solicitaron que anunciara una marca de cerveza….y hasta ahí llegó el convenio.

Willie regresó a El Salvador, aparentemente perdiendo, pero en sus convicciones y relación con Dios –lo más importante-..GANANDO.


9 de Junio, 2002
Willie Maldonado

Viajaba con mi esposa Magdalena, Ody de Villeda y su hijo menor hacia un almuerzo que tendríamos con el grupo de matrimonios de la Iglesia.
Sorpresivamente, un transporte de pasajeros (tipo "Coaster") realizó un viraje hacia su izquierda (obviamente, sin tomar la precaución de ver por su retrovisor).

Ante el riesgo de chocarles de frente y posiblemente dañar severamente a equis cantidad de personas, giré, lo esquivé, pero esto provocó que nuestro vehículo empezara a patinar sobre dos ruedas y posteriormente, diera tres giros con rebote.

Terminamos del otro lado de la carretera, (como si viniésemos hacia San Salvador, cuando originalmente nos alejábamos de la capital) en un canal -equivalente a la cuneta de las aceras- con el lado izquierdo junto al suelo.

Magdalena quedó colgando del cinturón de seguridad, lo que le permitió no sufrir ningún daño y yo recibí nada más un golpe en la cabeza, sin mayores consecuencias (aunque me haré radiografías y examen Tac a la mayor brevedad).

Personas desconocidas y amigos nos ayudaron a salir por el orificio del parabrisas –el único vidrio que quedó completo fue el del baúl- y usando los celulares pudimos informar del accidente y de nuestro estado de salud.

Sirvan estas líneas para darle gracias al Señor de Señores, Rey de Reyes, a sus ángeles representados en personas y para entender que tenemos que seguir en Sus caminos, dándole el timón de nuestra vida, pensamientos y actitudes.

Que SU paz sea también contigo.

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Enero, 2001
Liz Aguirre

Willie lleva 45 años en el mundo de las comunicaciones, abarcando radio, televisión y producción musical. Con tantos años de experiencia, el conductor afirma que ha visto evolucionar los medios positivamente.

UN NIÑO DE 12 AÑOS.
Willie comenzó a apasionarse por las comunicaciones a los 12 años. En una ocasión fue a una radio a recoger un premio y al ver el equipo le encantó. Cuenta que le costó obtener su primera oportunidad, porque llegaba "de metido" a ver cómo se trabajaba en radio. En una de esas, un caballero –cuyo nombre lamentablemente no recuerda- le preguntó si quería aprender a ser operador y ahí comenzó la historia. Su primer trabajo fue cuando le tocó substituir en una emergencia a quien le había enseñado.

A los 15 años tomó el micrófono por primera vez; cinco años después tuvo su primera oportunidad en televisión.

Image PARA LAS NUEVAS GENERACIONES.
Willie explica que se ve reflejado en nuevas generaciones de conductores, locutores y presentadores de televisión que actualmente están entrando en los medios de comunicación. "Quizás la dificultad que puedan tener ellos frente al panorama mío, es que yo tuve grandes talentos delante de mi, en calidad y cantidad. Había muchos maestros de quienes aprender".

Maldonado explica que ha permanecido vigente en las comunicaciones porque realmente ama esa profesión. "Como es lo que yo amo, yo tengo que estar produciendo o haciendo un programa de radio o televisión. Ese es mi mundo".

Willie afirma que para triunfar en la profesión es necesario entregarse genuinamente y las recompensas vienen después. Así, cita la siguiente frase: "Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás vendrá por añadidura".

 


Mayo 2006
Nuria Romero
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Conscientes de que cada minuto es oro y algunos por no quedarse en sus casas viendo la televisión durante sus vacaciones escolares, decidieron en su infancia o adolescencia ganarse sus propios colones. Cuatro profesionales de las comunicaciones relatan algunas de sus experiencias laborales.

WILLIE MALDONADO

Mantener su programa “Fin de Semana” por cerca de dos décadas no es producto de la casualidad. Willie Maldonado está inmerso en los medios de comunicación desde sus 11 años de edad. “Inicié como operador en Radio Internacional de Guatemala, haciendo turnos los domingos por la tarde. En el periodo de las vacaciones estudiantiles trabajé cinco horas diarias en Radio Cristal”, recuerda el conductor.
Su primer sueldo fue de 5 dólares por turno dominical. “Cuando reuní la cantidad de dinero necesario le compré una estufa a mi mamá”.

MOISES URBINA

El presentador y director de El Noticiero, Moisés Urbina, recuerda que a sus 15 años su madre le consiguió un trabajo en Simán centro. “Ella le pidió a don Félix Simán que me diera un empleo para vacaciones de Navidad. Mi primer día fue partiendo unos 300 cocos en el restaurante del almacén. Nunca lo había hecho, pero aún conservo mis dedos”, expresa con una sonrisa. El segundo día ayudó a descargar un pedido de telas, y la siguiente semana se encargó de ordenar los autos del parqueo. Su salario no recuerda si fue de 102 ó 120 colones.


TENCHIS CÉLIBER

En su programa “Duro Blandito con loroco”, la Tenchis Céliber es lavandera, pupusera y vendedora del mercado, pero en la vida real su primer trabajo fue a los 21 años como asistente de Gerencia de Reservaciones de Jardines del Recuerdo. “No me acuerdo cuánto ganaba”.
Antes de darle vida a sus famosos personajes, Julio Yúdice entró a la televisión como presentador de “Expreso de media noche”. “La labor era comentar películas de miedo”, confiesa. El salario que ganaba era de 2,500 colones.

 

DANIEL RUCKS

Daniel Rucks empezó en la televisión pero no frente a las cámaras, sino como “jalador de cables en una productora de TV en Honduras. Me pagaban 120 lempiras al mes, más o menos sesenta dólares en esa época”, confesó.
Su oportunidad de ser modelo se esfumó. “Un día necesitaban a un jovencito que bailara bien para hacer de galán de un comercial. Me dieron chance, pero no quedé, y es que tenía un defecto: nunca aprendí a bailar”. Sin embargo, ese no fue impedimento para conducir más tarde programas de televisión.

 


4 de Agosto, 2004
Henry Mejía
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      Las Fiestas Agostinas se caracterizan por sus ferias, sus carnavales y su diversión a manos llenas. Pero también por sus tradicionales “Viejos de Agosto”. La fecha es propicia para recordar también a nuestros “viejos” de la música y las comunicaciones, los que se mantienen vigentes a pesar del paso de los años. 

Llevan ya vividas muchas vacaciones agostinas y son algunos de los personajes más entrañables del medio artístico y de los medios de comunicación.    Por eso Fama quiso rendirles un pequeño tributo a algunos de esos grandes salvadoreños que siguen aportando mucho de sí en pro del arte, de las comunicaciones y de la música en el “Pulgarcito de América”.


Don Willie
Guatemalteco por nacimiento y salvadoreño de corazón, el entrañable Willie Maldonado o Don Willie es un decano de las comunicaciones en el país.
El Salvador le debe mucho en materia de radiodifusión, ya que junto a su gran amigo de toda la vida, Leonardo Heredia, dio vida a la radiodifusión juvenil.
Años después, saltó a la televisión y, desde hace más de 17 años, lleva entretenimiento a los salvadoreños a través de esta segunda fase de su programa, “Fin de semana”, “El clásico del entretenimiento”.
Por si fuera poco, también deleita a los amantes de la buena música con su espacio radial “Grandes viejas, pero buenas”, que se transmite por 102 Nueve.
Willie es uno de los personajes más populares de la pantalla chica tanto dentro como fuera del país.

“El Monseñor del Rock”
Ir a Los Planes de Renderos un fin de semana por la noche y no pasar al Ruko Rock a escuchar al “Monseñor del Rock” sí que es un “gran pecado”.
Luis López, tan legendario, tan activo, tan prolífico. Desde la época de Los Supersónicos, en donde ganó mucha popularidad, no ha parado de trabajar. Más de cuatro décadas de trayectoria lo confirman como uno de los veteranos por excelencia de la música salvadoreña, tanto de la época de oro, como la nueva ola y hasta del rock contemporáneo.
“El Monseñor del Rock” sigue ofreciendo sus cultos musicales cada viernes y sábado en su “catedral” en Los Planes de Renderos, en donde pareciera que al tiempo no le gusta echarse a andar.

Rafa Alfaro
No es tan “viejo”, pero ya va por ese camino. Pionero del rock progresivo en El Salvador ha batallado por años por promover este género, que tiene un público muy contado pero fiel.
Con su agrupación, OVNI, Alfaro ha sobrevivido un ir y venir de músicos y de igual manera ha visto nacer y crecer a infinidad de roqueros que lo veneran y también lo odian por su forma de ser y su manera de decir las cosas.
Rafa se perfila como uno de los “jóvenes viejos” del rock en El Salvador.

Vicente “Chente” Sibrián
El legendario Vicente “Chente” Sibrián, fundador de la banda Bronco, ha sido uno de los más grandes cultivadores del rock en el país.
Aquejado por lo avanzado de su enfermedad, Chente tuvo que alejarse de los escenarios, pero eso lo llevó a trabajar en la preparación de nuevos valores del rock. Sin embargo, esta gloria del rock, sigue, a su manera, activo en la escena musical del país.


Davis Rosales
Odiado por muchos y adorado por otros, Davis Rosales lleva ya varias décadas al frente de su programa, “Variedades del seis”, el cual ha sido una vitrina para que muchas agrupaciones se hayan dado a conocer a escala nacional.
Se rumora que Davis podría abandonar por estos días el programa, pero lo que no se puede negar es que es un ícono de los espacios televisivos de promoción del talento salvadoreño.

Roberto Salamanca
Otro roquero que, al igual que Alfaro, anda rondando ya las cuatro décadas.
Pionero del rock pop en español en los ochenta y noventa, Salamanca ha vivido diversas etapas en la música: ídolo del rock, músico y dueño de su propio estudio. Se retiró por un tiempo de los escenarios, pero hoy en día sigue activo produciendo, creando y grabando nuevas canciones.
Las nuevas generaciones lo consideran un personaje y un referente en la historia del rock moderno en El Salvador.


Arnoldo “Nono” Flores
Director desde hace casi dos décadas de la emblemática Orquesta Hermanos Flores. Arnoldo “Nono” Flores es todo un personaje en el escenario y fuera de éste.
Carismático y alegre músico, se ha aventado también como compositor y arreglista de muchos de los exitosos temas de esta popular orquesta.
“Nono” es uno de los personajes representativos de la familia “Rodríguez Flores”, oriunda de la capital de la cumbia, San Vicente, que sigue dando batería al frente de la orquesta en la que también trabaja su hermana, Nory, también como ícono de la música tropical.

 


Querido(a) amigo(a):

Desde muy corta edad, me enamoré de la música, discos, mezcladores de sonido, micrófonos, radio y luego, la televisión.
En mis inicios, personajes inolvidables como José Quiñónez Castillo (Radio Cristal, Guatemala), Leonardo Heredia Suárez (Radio Femenina, El Salvador), Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla (Canal 3, Guatemala) y Armando Herrera Chamorro (Canal 4, El Salvador), me abrieron la puerta para hablar ante un micrófono y pararme frente a una cámara.

He tenido el privilegio de conocer a miles de personas de todas las clases sociales e intercambiar unos minutos de nuestras vidas, conversar con figuras como Mick Jagger, Julio Iglesias, David Bisbal, José Luis Rodríguez, Adal Ramones, Yury, Lonnie Jordan, Aleks Syntex, Don Francisco, Alvaro Torres, Víctor Manuelle, Luis Fonsi, etc., etc., así como producir a grandes talentos de la canción y grupos musicales de diferentes estilos, dirigiéndoles en decenas de discos.

Hago lo que siempre anhelé......para lo que nací. Amo a mi familia, mi trabajo, el público, y -sobre todo- AMO A DIOS.

Por cierto...¿Sabes cuál es el "número telefónico" de Dios? Está en la Biblia....Jeremías 33:3.

Si quieres leer eso y más.... haz click AQUÍ 

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Canal 4, Edificio YSU
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pensamientos

*No aman de verdad aquellos que no intentan demostrar su amor*  (Shakespeare)
 
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